SAN PABLO
Y EL MATRIMONIO CRISTIANO (8)

El Surgimiento de la cultura esponsal cristiana
en las cartas de San Pablo

Galacia: El matrimonio bajo el signo de la dominación [1]
La dominación afectiva y espiritual de la voluntad de la mujer

60) San Pablo no trata explícitamente el tema del matrimonio en la Carta a las Gálatas pero la doctrina que da allí nos ilumina mucho acerca de lo que llamo: el matrimonio bajo el signo de la dominación. La tentación de la dominación es la tentación más propia de la mujer.
61) Consiste en la exaltación del elemento espiritual de la naturaleza humana, que es la voluntad, el deseo del bien. Y por lo tanto un excederse en el juicio acerca del bien y en el intento de alcanzar el bien por los medios que le parecen más conducentes, aún imponiéndolo o manipulando para llevar su voluntad adelante. Es lo que suelo llamar: “ejercicio ilegal de la divinidad” y “usurpación de la divina providencia”.
62) La Carta a los Gálatas la dirige Pablo a otro tipo de ciudades y de sociedades muy distintas de la de Corinto. Corinto era una especie de Las Vegas combinada con Nueva York.
63) La sociedad de la región de Galacia, en el medio de la meseta central de Turquía, residente en sociedades como la de Antioquía de Pisidia, era una sociedad más de un tipo comparable con el de una de nuestras ciudades en región rural, de esas que tienen una feria ganadera importante y exposiciones rurales, con mucha maquinaria, tractores… Pienso en San Francisco, en Argetnina, entre Córdoba y Santa Fe. En ese tipo de sociedades agraria es muy importante el prestigio de la familia y la reputación de las personas.

SAN PABLO
Y EL MATRIMONIO CRISTIANO (7)

El Surgimiento de la cultura esponsal cristiana
en las cartas de San Pablo

Corinto: El matrimonio bajo el signo de la lujuria [5]
La herida del pecado original fue disimétrica en el varón y la mujer

47) Ustedes saben que el pecado original ha herido de manera distinta al varón que a la mujer, en forma disimétrica. Al varón, el pecado original lo baja a la instintividad, de modo que le cuesta dominar lo instintivo con su razón. Se ha debilitado el poder del varón en dominar la instintividad en todos los niveles: en la gula, en la lujuria y en la ira. Por eso el varón tiene que insistir en el dominar sus pasiones con su razón. Y eso hay que tenerlo en cuenta desde que es niñito.

SAN PABLO
Y EL MATRIMONIO CRISTIANO (6)

El Surgimiento de la cultura esponsal cristiana
en las cartas de San Pablo

Corinto: El matrimonio bajo el signo de la lujuria [5]
La caridad renuncia a sus derechos

43) Un tercer principio que pone Pablo, después del de la castidad y el de la monogamia, es el del débito matrimonial: que el marido dé a su mujer lo que debe y la mujer de igual modo a su marido. Y lo especifica: “No dispone la mujer de su cuerpo sino el marido. Igualmente el marido no dispone de su cuerpo sino la mujer”.
44) Hay un principio de la fundación de la cultura cristiana, que consiste en la renuncia al propio derecho por amor.

SAN PABLO
Y EL MATRIMONIO CRISTIANO (5)

El Surgimiento de la cultura esponsal cristiana
en las cartas de San Pablo

Corinto: El matrimonio bajo el signo de la lujuria [4]
Los caminos de la sanación de la lujuria en el matrimonio cristiano,
por la gracia de Cristo

37) Y, ¿cuáles son los principios que va poniendo? En primer lugar, pone el principio de la castidad. Y para el varón. Ustedes saben que también entre nosotros, hoy, de repente, se va instalando la lujuria no sólo como una posibilidad sino casi como una obligación, como una ley ineludible del instinto, casi como un mandato. Todavía en una ciudad del interior del Uruguay me decían que si hay un hombre que es fiel los demás lo miran como diciendo: “Mirá, ¡Fulano es fiel…!” Parece que fuera ya una ley ser infiel. El varón queda así bajo la ley del pecado, bajo el imperio del pecado.

EL MODERNISMO (TEOLÓGICO)
SE HA IMPUESTO
COMO SENTIDO COMÚN

El Modernismo afirmó que la revelación de Dios se da en la experiencia.
Hoy, en algunos ambientes, se oye hablar más de experiencias de Dios y de experiencias de oración que de fe y de creer.
————-
Estimado visitante:
Un breve escrito mío apareció en Internet en el año 2007 para recordar el centenario de la Encíclica Pascendi de San Pío X. Fue retomado por varios sitios amigos de la red. Lo escribí y publiqué año y medio antes de inaugurar el Blog Toma y Lee, por lo cual me parece oportuno modificarlo y albergarlo ahora en el Blog.

Estoy convencido de que sigue siendo esclarecedor. Y de que es necesario seguir avisando que el modernismo es una herejía que exige permanente atención, porque está impuesta y se ha convertido en sentido común de muchos fieles y también, desgraciadamente, de muchos pastores.
Es como un olor ambiental al que nos hemos habituado y ya no lo percibimos.
El dibujo de E. J. Pace, que hemos tomado del Artículo Modernismo (teología) (Wikipedia) muestra, con elocuencia gráfica, cómo descienden los modernistas por la escalera de sus negaciones, desde la fe cristiana al ateísmo. Ellos niegan:
1) La divina inspiración e infalibilidad de las Sgdas. Escrituras,
2) Que el hombre haya sido creado a imagen de Dios,
3) Que pueda haber milagros,
4) El nacimiento virginal de Cristo
5) La divinidad de Cristo,
6) El carácter expiatorio de su muerte,
7) Su resurrección histórica
De esa manera descienden hasta el agnosticismo y al ateísmo.
Y así recaen, dramáticamente, de la condición de hombre nuevo a la de «hombre viejo». Y descienden desde las luces de la fe a las tinieblas del ateísmo.
————-

El Modernismo afirmó que la revelación de Dios se da en la experiencia interior del hombre. Con esto restó importancia y hasta invalidó la revelación histórica. Pero además, tuvo un efecto incalculablemente grave:
puso la vida religiosa del ser humano en mano de los psicólogos.

En una entrevista a la Nación, concedida a Silvana Premat, el benedictino alemán Anselm Grün dejó escapar, de pasada, la afirmación de que: «La experiencia de Dios se hace a través del cuerpo».