YO OS HARÉ PESCADORES DE HOMBRES

El sentido místico del oficio de pescador
de todos los Apóstoles…
Y no sólo de los cuatro pescadores

Para entender el significado místico del oficio de los apóstoles como pescadores, hay que recordar que en las Sagradas Escrituras, el fondo del mar es el lugar donde habitan las fuerzas enemigas de Dios, el Leviatán, pero también a donde son sumergidos los enemigos de Dios o de su pueblo.

Así la humanidad sumergida por el diluvio: (Gen 6, 5 al 8, 30)

EL DIOS NUTRICIO (6ª DE 6)

Los alimentos y las comidas
en el Evangelio según San Marcos

En esta sexta y última entrada de esta presentación del Dios nutricio en las Sagradas Escrituras, marco revelatorio de la multiplicación de los panes, recorreré el evangelio según San Marcos, señalando los pasajes y hechos en que se mencionan los alimentos y las comidas.

Los Ángeles le servían
Marcos 1, 13

Tomad, este es mi cuerpo
Marcos 14, 22

De entrada ya alude el evangelista Marcos al alimento del Bautista, consistente en miel silvestre y langostas [Mc 1,6] rasgo que, unido al de sus vestidos, lo caracteriza como el nuevo Elías.

Jesús ayuna en el desierto durante cuarenta días, al cabo de los cuales, los ángeles le sirven de comer [Mc 1,13]. Aunque el texto, no especifica de qué servicio de los ángeles se trata, sugiere que sirven a Jesús como Hijo del Hombre (7,10; cf. vv. 14.27), y que le sirven de comer: «un pan de ángeles», como a Adán y Eva en el Paraíso o al pueblo de Dios en el desierto (Sal 77(78),24-25)].

Los primeros apóstoles que Jesús elige y llama, se ocupaban, por oficio, en una tarea que hoy llamaríamos de la «industria alimenticia» o del «ramo de la alimentación»: eran pescadores [Mc 1,16-20]

EL DIOS NUTRICIO (5ª DE 6)

JESÚS Y SUS RASGOS NUTRICIOS
QUE REVELAN SU IDENTIDAD

«He ahí un hombre comilón y bebedor de vino»
(Mt 11,19, Lc 7,34)

«Ora comáis, ora bebáis…
hacedlo todo a gloria de Dios»
(1 Cor 10,31)

No hay que admirarse, pues, de que los rasgos y gestos nutricios de Dios se reflejen en los sentimientos, en la conducta y en los gestos de Jesús; ni de que se arrogue el título de Buen Pastor; ni de que se reflejen los temas nutricios del pan y la semilla, el vino y el agua, en sus enseñanzas y parábolas; ni de que multiplique panes y peces para la muchedumbre, pactando con ella una alianza de pan y sal ; ni de que establezca, por fin, como memorial de su Alianza, una comida ritual, donde se come y se bendicen -como manjares los dados en el relato de la creación y los nuevos concedidos a Noé – el pan y el vino, según el rito de Melquisedek [Gn 15,18].

EL DIOS NUTRICIO (4ª DE 6)

LOS SALMOS CELEBRAN AL DIOS QUE DA DE COMER

«ÉL da alimento a todo viviente
porque es eterna su misericordia»
(Sal 135,25)

Numerosos Salmos celebran al Señor como Pastor de su pueblo elegido. Él lo guía, defiende y alimenta, lo conduce a praderas verdes y prepara una mesa frente a sus enemigos, ungiendo su cabeza con perfume y ungüentos como se hacía con los huéspedes en los banquetes de fiesta, y llenando su copa hasta el borde: [Sal 22(23)].

El alimento es un don de Dios creador, y es una promesa y una bendición del Dios salvador. Así lo celebran especialmente los salmos:

EL DIOS NUTRICIO (3ª DE 6)

Noé, los Patriarcas, Egipto, la Tierra Prometida
Muestran al Señor que da el alimento

«ÉL da alimento a todo viviente
porque es eterna su misericordia»
(Sal 135,25)

Como sucede en la creación, también en la Alianza con Noé, después del diluvio, el Señor dispensa el alimento del hombre y los animales [Gn 9,1-3].

Ahora, el hombre tiene derecho a comer carne de animales, puesto que el haberlos salvado de la destrucción parece darle un cierto derecho sobre ellos. No obstante, su derecho no se extiende a la vida misma, por lo que debe abstenerse de su sangre. La vida, la especie, pertenecen al Creador. Y si el hombre puede matar es solamente para comer.