SOBRE LAS PARÁBOLAS 1ª DE 4

Las parábolas suelen ser tratadas en las homilías dominicales, para tedio de los parroquianos, como una especie de envase simbólico descartable, de lo que ya se sabe.

¿Imitando al Talmud?

En estos casos tiene lugar una especie de “talmudización” – sin ánimo despectivo y como pura calificación de un género literario – de la predicación (y de la catequesis).

Se aspira a iluminar las Escrituras con hechos de vida, en vez de iluminar la vida con la fe en las palabras de Dios.

EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS 14
EL TRIDUO EN JERUSALÉN

EL TRIDUO EN JERUSALÉN
Marcos, capítulos 11 al 13

La sección del triduo en Jerusalén abarca los capítulos 11, 12 y 13.

Está delimitada por una inclusión entre la venida y entrada solemne de Jesús a Jerusalén y la venida que se ha de esperar y no se sabe cuándo ocurrirá.
11,1.11: “cuando se aproximaban a Jerusalén….y entró en Jerusalén”
13,35: “velad porque no sabéis cuándo regresará el dueño de la casa”

Apunta a que los discípulos no incurran en la misma dejadez de los responsables del templo, que permitieron que la casa de oración se convirtiera en casa de mercado. (Ver Malaquías en especial el capítulo 3)

EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS 13
LA SECCIÓN DEL CAMINO

LA SECCION DEL CAMINO
Marcos 8, 22 a 10, 52

La sección del camino va desde la curación del ciego de Betsaida a la curación del ciego de Jericó (8,22 hasta 10,52).

Se caracteriza por:
1.- la repetición de la palabra camino: 8,27; 9,33.34; 10,17.32.46.52. (7x)
2.- la frecuencia del tema del seguimiento de Jesús, de sus condiciones y sus dificultades.
3.- Tres predicciones sobre la próxima pasión y resurrección
4.- Entre las predicciones se multiplican los conflictos debidos a no entender la sabiduría de la Cruz. Donde no se tiene esta sabiduría no hay paz entre los hombres ni del hombre consigo mismo.

La sección del Camino comienza con una curación de ciego (Betsaida) y termina con otra (Jericó)

EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS 12
SALIO EL SEMBRADOR A SEMBRARSE

EL SEMBRADOR SEMBRADO

La parábola del Sembrador
Marcos 4, 3-9; 14-20

Sembrador, Semilla y Palabra de Dios
1. No se exagerará la importancia de esta parábola que encierra, de algún modo, el secreto del género. En efecto. Jesús presenta esta parábola como la clave de interpretación de todas las parábolas y condiciona la comprensión de todas las demás a la intelección del sentido de ésta. «¿No comprendéis esta parábola? Entonces, ¿cómo entenderéis todas las parábolas?» (Marcos 4, 13). 2. Se trata de que el divino Sembrador sigue sembrando su Palabra y de que ésta sigue dando fruto de amor a Dios en muchos de los hombres alcanzados por ella: en los que la reciben con fe.

¿Por qué no se nombra la semilla?