El libro de Jonás (3 de 7)

Elección de Israel y Salvación universal
La paloma y el halcón

Jonás ben Amittay,
personaje histórico y atribución literaria
Es un recurso común en los midrashim la atribución paradigmática de una acción a un personaje, que queda así convertido en el protagonista de una acción novelada. La atribución de una obra, de un dicho, de un hecho, a un personaje histórico, no es nunca arbitraria. Exige estar fundada en una coherencia interior. Por ejemplo, a Salomón se le atribuirán obras sapienciales, a David salmos más concretos y humanos.

En el caso de Jonás, el protagonismo le es atribuido intencionadamente a un personaje histórico varios siglos anterior a la composición de la obra, pero que, por algún motivo, no evidente a primera vista, está relacionado con el relato y cuyo perfil espiritual es una de las principales claves de interpretación.

El libro de Jonás (2 de 7)

Elección de Israel y Salvación universal El descenso de Jonás

¿Dónde intenta situarse mi comentario ?
Dado que mi comentario es necesariamente fragmentario y parcial, orientado a advertir la existencia primero y a tratar de comprender después el sentido , de lo que he llamado el descenso de Jonás, tendré que hacer referencia , necesariamente a muchos otros rostros del libro que ayudarán a comprender nuestro tema en el marco de su contexto: literario y teológico.

Época de composición y género literario
El libro de Jonás es datado actualmente, con razón, en el tiempo posterior a la cautividad babilónica. Esta datación se funda principalmente en el carácter midráshico de Jonás.

El libro de Jonás (1 de 7)

Elección de Israel y Salvación universal


Según un antiguo dicho rabínico,
los textos bíblicos tienen setenta caras,
o sea multitud de sentidos ocultos.
El libro de Jonás, tiene siete veces setenta caras.
Quiero dedicar esta exposición a contemplar
uno de esos ocultos rostros de sentido del libro de Jonás.

Del libro de Jonás ha dicho Julius A. Bewer, al comienzo de un erudito comentario: “La historia del profeta recalcitrante es una de las más conocidas y de las menos comprendidas del Antiguo Testamento. Ocasión de risa para los burlones, motivo de perplejidad para quien quiera entenderla al pie de la letra, es en cambio deleitable para el lector crítico. El Antiguo Testamento alcanza aquí una de sus más altas cumbres, ya que la doctrina acerca de Dios encuentra en él una de sus más diáfanas y bellas expresiones; y porque en él se pone de manifiesto el espíritu de la religión de los profetas en su forma mejor y más auténtica. Es lástima que tantos hayan pasado por alto ese espíritu enredándose en el análisis o la discusión de cuestiones formales”

EL JUICIO DE LAS NACIONES EN MATEO 25, 31-46 (9 de 9)

Una interpretación del Juicio en Mateo 25, 31ss
que apareja la crisis del sentido misionero

De esta interpretación gnóstica de Mateo 25,31-46 y la salvación por las obras, se sigue lógicamente una falta de celo misionero, evangelizador y sacerdotal opuesta a lo que piden tanto Nuestro Señor Jesucristo, como la Iglesia empeñada en la nueva evangelización y, si vamos a los documentos, de manera especialmente dramática y urgente la Redemptoris Missio. Si los hombres se salvan sin Cristo y sólo por las obras de solidaridad humana: ¿para qué la misión?

La difusión de esta interpretación, y de la visión idealista y moderna a la que sirve, en las escuelas teológicas católicas es una de las causas del enfriamiento del celo misionero en órdenes y congregaciones religiosas otrora pioneras de la misión católica ad gentes.

El mismo Juan Luis Segundo comprobaba estos efectos de su planteo eclesiológico y soteriológico:
«Se ha dicho con frecuencia que lo visto hasta aquí o, si se quiere, ese mismo cambio de imagen a que aludimos al fin del capítulo anterior atenta contra la idea y el valor de una iglesia misionera.