SAN LUCAS, MÉDICO GRIEGO (13 de 19)

6) SAN LUCAS Y LA ESCUELA PNEUMÁTICA
DE LA MEDICINA GRIEGA (2)

San Lucas médico griego
y Evangelista del Espíritu Santo

Los exegetas están de acuerdo en reconocer que Lucas es de un modo particular el evangelista del Espíritu Santo.

“El Espíritu ocupa un puesto clave en el evangelio de Lucas. Es el evangelio del Espírito, como poder que actúa” [Jesús Caba, De los Evangelios al Jesús histórico. Introducción a la Cristología. BAC, Madrid 1971, cita en página 300. Caba se remite a la obra de G.W. Lampe, The Holy Spirit in the Writings of St. Luke, En Studies in the Gospel (Oxford 1957) p. 165]

El Espíritu Santo es evidentemente un fruto de la religión de Israel.
Pero para Lucas esta realidad religiosa se revela plenamente en Jesús y en su Iglesia.

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5) Lucas y la Escuela Pneumática de la Medicina Griega (1)

El Pneuma o Espíritu en el pensamiento griego

En el mundo griego, había ya un pensamiento y una reflexión e investigación sobre el Pneuma o Espíritu.
Para Aristóteles [en la ilustración adjunta], el Pneuma es un instrumento, o fuerza, de la Naturaleza.
Basta recorrer un índice analítico de las obras de Aristóteles para darse una idea de lo que es para él el Pneuma o Espíritu y para convencernos del paralelismo con el Rúaj hebreo.
El pneuma griego y el ruaj hebreo encierran la más amplia gama de significaciones, desde la más sublimes a la más pedestres: el viento, el aliento, la respiración el estornudo, la tos, etc.

En el Pneuma aristotélico y griego no se encontrará por supuesto los contenidos propios de la teología Israelita ni cristiana, pero ocupa un lugar equivalente como fuerza de objetiva, actuante en la realidad de la vida humana con manifestaciones experimentables comprobadas.

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SAN LUCAS Y EL UNIVERSO MENTAL DE LA MEDICINA GRIEGA
4)La escuela empírica de médicos griegos

Cornelio Celso [en la imagen] y su «Trípode Empírico»
parece dirigir el pensamiento de san Lucas médico griego.

Los orígenes de la medicina griega, como los de la medicina egipcia y babilónica están marcados por el predomino de un empirismo riguroso, que subraya fuertemente el carácter experimental y pragmático del arte de procurar la restauración de la salud perdida.

“Era costumbre (antes de Hipócrates) que todos aquellos que se habían curado de alguna enfermedad, escribieran en el Templo (de Esculapio o del respectivo dios de la salud) el remedio que les había resultado eficaz, a fin de que pudiera ser útil a quienes se encontraban en igual situación”. Así lo afirma Plinio el Viejo en su obra Naturalis Historia, Lib. XXIX, cap. I.. Se acumuló así una masa ingente de «historias médicas» en la escuela del templo de Esculapios (Asklepios, en griego).

Hipócrates es el primer gran sistematizador de esta masa casuística y unió a sus dotes de observación el genio crítico y un método rudimentario pero germinalmente riguroso, tomado de los filósofos y de la sabiduría tradicional que encontró en el hogar de Asklepios.

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3. Ideal científico del espíritu griego

Hemos copiado, en nuestra entrada anterior, el Prefacio de Dioscórides a su obra medicinal Materia Médica como un ejemplo, el más próximo a Lucas. Pero de hecho, los módulos metódicos que reflejan ambos prólogos, eran lugares comunes, exigidos por el espíritu y los ideales científicos del espíritu académico griego que aspiraba a la objetividad, es decir a la adecuación del pensamiento con la realidad.

Esos lugares comunes tienen antecedentes muy remotots en el tiempo y es posible rastrearlos no sólo en otros contemporáneos como Plinio [Ver nota 1] que lo bebió en sus fuentes griegas, sino, remotándose hacia atrás, en Aristóteles [ver nota 2] y en Hipócrates [Ver nota 3].
En la imagen: Hipócrates y el juramento hipocrático que aún hoy pronuncian los médicos en algunas facultades del mundo.

La originalidad teológica de Lucas está quizás en haber reclamado para los Hechos que se han consumado entre nosotros, -¡Hechos extraordinarios y milagrosos! – la realidad objetiva, la consistencia histórica y la densidad realísima, así como la eficacia salutífera comprobable y por él comprobada, que los hacía susceptibles de ser tratados con el instrumental metódico más riguroso que se proponía como ideal el científico del mundo griego y resistir a este examen de su verdad por la via de los testimonios de testigos presenciales de los mismos.

NOTAS