DESVIACIONES MODERNAS EN LA INTERPRETACIÓN DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS (1 de 8)

SENTIDO LITERAL O AUTÉNTICO DE LA SAGRADA ESCRITURA
Y SENTIDOS NO BÍBLICOS AJENOS A LA INSPIRACIÓN:
PRINCIPALMENTE EL SENTIDO ACOMODADO

Dado que en la actualidad se practica el «libre examen» en los ambientes católicos sin control ninguno y se ignoran las elementales enseñanzas de una sana hermenéutica católica – que es custodia necesaria de la fe -, conviene exponer, ya que ha sido olvidada, la enseñanza de la Iglesia acerca de los sentidos bíblicos y no bíblicos:
1º) Sentido literal y sus posibles divisiones
2º) Sentido típico y sentido pleno
3º) Sentidos no bíblicos, principalmente el sentido acomodado

Tomo la división que sigue del manual:
Manuel de Tuya y José Salguero
Introducción a la Biblia Tomo II, p. 11
BAC, Madrid, 1967,
Agrego las explicaciones que me parecen convenientes teniendo en cuenta las necesidades de quienes me preguntan o de los que veo desprovistos de claras nociones.

La división fundamental de los sentidos bíblicos – hoy universalmente admitida – los reduce a dos grupos:
a) sentido literal o auténtico o inspirado,
b) sentido típico (también inspirado).

Roger Lenaers – Otro Cristianismo es posible. Fe (?) en lenguaje de modernidad.

Editorial Abya Yala, Ecuador –
Centro Ecuménico Diego de Medellín – Sgo. Chile
y de Agenda Latinoamericana,
Abril 2008 [Colección Tiempo Axial]

Traducción al castellano de un original alemán inédito
por Manuel Ossa

La obra de este jesuita belga, actualmente párroco en una aldea de montaña en Austria, se inscribe en el universo mental y emocional de la ideología gnóstica modernista, del progresismo secularista. Opone a la realidad concreta de la Iglesia católica, [a su dogma, a su magisterio, a sus formas concretas de culto y predicación y al “fiel católico” concreto], las objeciones de un mundo mental y emocional que les es visceralmente adverso y espeja el perfil del fanatismo anticatólico de cuna protestante.
La ideología progresista de origen católico, se configura oponiéndole a la Iglesia católica histórica, como ya lo hicieron muchos,una utopía cristiana que sería, esa sí, por fin, aceptable para el “hombre de hoy”, el “hombre moderno”.

El espíritu rupturista de la oposición a la Iglesia histórica procede aboliendo los usos bajo pretexto de corregir los abusos. Es la misma forma de pensar de las revoluciones francesa, soviética, mayofrancesa del 68 y de todas las ideologías abolicionistas de cualquier orden bajo pretexto de corregir sus desórdenes.

El autor es un típico exponente del jesuita europeo, flamenco, secularizado.

Es perceptible en esta obra, la impregnación del espíritu de acedia propio de la corriente en que navega el autor; a la que pertenece y que se delata en el ánimo acusatorio hacia la realidad eclesial católica que él considera que debe ser abolida y reemplazada por otra, mediante una revolución en la Iglesia.

Estamos ante una obra de divulgación en la que el autor se ahorra demostraciones y se contenta con repetir acusaciones y slogans

LA FORTALEZA CRISTIANA (17 de 17 )

“EL GOZO DEL SEÑOR ES NUESTRA FORTALEZA”

RESUMEN Y CONCLUSIONES
Lo específicamente cristiano de las virtudes

A partir de la frase bíblica «el gozo del Señor es nuestra fortaleza» he querido mostrar lo que el Espíritu Santo nos ha revelado acerca de cómo se conecta la virtud cardinal de la fortaleza con la virtud teologal de la caridad y de la esperanza.

La fortaleza cristiana se alimenta de un fruto de la caridad: el gozo.

Lo que sostiene a Nuestro Señor Jesucristo en la agonía del Huerto, es el gozo de cumplir la voluntad del Padre. Un gozo que está en la voluntad, superando todos los tormentos de la sensibilidad. «No se haga mi voluntad sino la tuya».

LA FORTALEZA CRISTIANA (16 de 17 )

“EL GOZO DEL SEÑOR ES NUESTRA FORTALEZA”
«Tomad sobre vosotros mi yugo»

13. – La fortaleza defiende la amistad
Uno podría suponer que la caridad no necesitase de la fortaleza. ¿Quién puede apartarse del amor? Sin embargo, la Sagrada Escritura y la experiencia de la vida cristiana nos demuestran que la vida del creyente es un agón, un combate. Y un combate arduo, a juzgar por las cartas a las siete Iglesias en el Apocalipsis, en las que no falta el reproche, ni la promesa al vencedor.

En la defensa de las amistades humanas, la virtud de la fortaleza, defiende dos cosas: al amigo y al vínculo de amistad. La fortaleza cristiana no tiene por qué ni cómo defender a Dios mismo, si no es su gloria ante los hombres. Por eso la fortaleza cristiana concentra su lucha en preservar el vínculo mismo de la amistad con Dios.

LA FORTALEZA CRISTIANA (15 de 17)


“EL GOZO DEL SEÑOR ES NUESTRA FORTALEZA”

12. – La Fortaleza defiende la conservación de la amistad divina
Enseña Santo Tomás de Aquino que: «El acto de fortaleza que se lleva a cabo por amor a Dios, es materialmente un acto de fortaleza pero formalmente es un acto de caridad»

En la visión cristiana, la verdad entrevista por Aristóteles no sólo sigue vigente, sino que alcanza su máxima expresión en la caridad, en la amistad con Dios. Fortaleza y amistad con Dios permanecen unidos. El Bien es ahora Dios mismo, como objeto de la Caridad. Y toda virtud cristiana tiene por fin la unión con Dios por la amistad.

La fortaleza del que ama a Dios consistirá pues en su capacidad de permanecer en el amor, como encarecerá incansablemente San Juan en sus cartas: