KOINONIA-COMUNIÓN AMOROSA EN EL NUEVO TESTAMENTO (6 de 7 )

Koinonía amorosa: el Contexto Estructural
de Comunidad y gobierno en la Iglesia
Horacio Bojorge

6/
El gesto que expresa de manera suprema y perfecta la comunión o comunicación que Jesús tiene con su padre y que ofrece a los hombres, es el de su Pasión, tal como se adelanta simbólicamente en la Ultima Cena, donde el Señor explica su significado (derramamiento de su sangre para el perdón de los pecados). Su Resurrección expresa a su vez la Acción del Padre y es revelación de Su Koinonía con Jesús. Por todo esto Jesús merece el titulo de arjegós: Protolider.

La estructura del pecado se expresa –en términos de comunicación- como una ruptura, o una fractura del nosotros, de modo que consiste en que le hombre no esta en relación de nosotros con el Padre y el Hijo, o se aparta de ese nosotros. La Pasión de Cristo, revela la confianza y la adhesión del Hijo al Padre, como signo supremo de Koinonía. La voluntad, el beneplácito del Padre es glorificar al Hijo a través de la entrega libérrima que éste hace de su vida para retomarla otra vez (Jo 10,17-18)

Quien acepta en fe este sentido de la muerte de Cristo, entra en comunicación con el Proto-nosotros. Se salva así de .

Obispos de Uruguay respaldan denuncia sobre intereses internacionales en aborto

http://www.aciprensa.com/noticia.php?n=35599

Comisión Nacional de Pastoral Familiar

en el Senado
Escrito que llevaron los integrantes de la Comisión Nacional de Pastoral Familiar como base de su intervención en la Comisión de Salud del Senado que los recibió el 29 de noviembre de 2011
http://www.iglesiauruguaya.com/pastoral%20familiar/CNPF_senado2011.pdf

Carta del Consejo Permanente de la Conferencia Episcopal uruguaya

TU SCENDI DALLE STELLE

Villancico compuesto por San Alfonso María de Ligorio
Interpreta Andrea Bocelli

Tu scendi dalle stelle
O Re del Cielo
E vieni in una grotta
Al freddo al gelo
E vieni in una grotta
Al freddo al gelo.

O Bambino mio Divino
Io ti vedo qui a tremar,
O Dio Beato!
Ah, quanto ti costò
L’avermi amato.
Ah, quanto ti costò
L’avermi amato.

A te che sei del mondo,
Il creatore,
Mancano panni e fuoco,
O mio Signore.
Mancano panni e fuoco,
O mio Signore.

Caro eletto pargoletto,
Quanto questa povertà
Più mi innamora,
Giacchè ti fece amor
Povero ancora.
Giacchè ti fece amor
Povero ancora.

Bajas de las estrellas
O Rey del Cielo
Y vienes en una gruta
Al frío y al hielo
Y vienes en una gruta
Al frío y al hielo.

O Niñito mío Divino
Yo te veo aquí a temblar,
O Dios Beato!
Ha, ¡cuánto te costó
El haberme amado!
Ha, ¡cuánto te costó
El haberme amado!

A tú que eres del mundo
El Creador
Faltan vestidos y fuego
O mi Señor,
Faltan vestidos y fuego
O mi Señor.

Querido elegido, niñito
Cuánto esta pobreza
Me inspira amor para ti,
Luego que el amor te hizo
Aún más pobre
Luego que el amor te hizo
Aún más pobre.

LAS COSAS INVISIBLES


Las cosas invisibles – Navidad
“Creo en un solo Dios Todopoderoso, creador de todo lo visible e invisible”
Símbolo de Nicea

Podían verlo todo, aún a la distancia,
sin confundir el blanco del vellón o el granizo,
distinguir entre el verde marchito de una acacia,
la retama amarilla, el olivar cobrizo.

Podían ver el tramo final de cada noche,
agazapando sueños bajo una luna fría,
los rebaños ajenos, iguales y distintos,
cada cual con su nombre, su cencerro y su guía.

Eran pastores diestros, podían asimismo,
ver en cada horizonte como en cada cayado,
el porvenir del tiempo, la luz de la madera,
el próximo torrente donde unir al ganado.

Los valles o las cimas no guardaban secretos,
para sus ojos hechos a contornos posibles,
pero un día inefable les fue dada la gracia
de contemplar silentes las cosas invisibles.

Un Angel fue primero, heraldo del pesebre,
de la impar teofanía custodio y pregonero,
un Angel señalado para que todos sepan
que el Verbo se hizo carne y refulge el lucero.

Mas después, tras el Angel, se dejó ver arriba,
una recia milicia celeste que alababa,
dando gloria al Nacido y paz para los hombres
de voluntad maciza como una antigua aljaba.

Oyeron viejos himnos, salmodias milenarias
hosannas y loores.Después todo calló.
Se cumplió la Escritura cuando entre sombras claras
notaron que era aquello lo que oído no oyó.

Danos Señor la gracia de poner la mirada,
en las cosas eternas que no solemos ver,
en las imperceptibles, incorpóreas, perennes,
brotadas al Principio de tu divino ser.

Concede a quienes pueblan esta patria de llantos,
la ciencia de saber que no sólo has creado
lo que pesa, se mide, se calcula o se vende,
sino la Cruz que supo dar nombre a lo fundado.

Haz que el mundo visible se rinda ante tu cuna,
así la sangre abraza dolorida a la llaga,
que la materia toda se convierta en vestigio
de la vez que dijiste: ¡Que la tierra se haga!

Vuélvenos pastoriles los oídos cansados,
de escuchar estridencias más oscuras que el lodo,
que nuestra vista sea la de esos mayorales,
y por otear con Fe lo contemplemos Todo.

ANTONIO CAPONNETTO

MENSAJE DEL OBISPO DE MINAS, Lavalleja, Uruguay

Mensaje de Navidad:

Los nuevos herodes

Me permito destacar un pasaje de este saludo de Navidad porque tiene especial importancia en este momento en Uruguay. Luego irá el texto completo del Mensaje:


«Esta mañana llevábamos en el corazón un pedido especial a Santa María: que la luz de Dios llegue a las inteligencias de los legisladores de la República, que tienen la responsabilidad de hacerlo en favor del bien común de los uruguayos, para que no cometan la tragedia de legalizar el crimen del aborto.
Alrededor de la primera Navidad hubo actitudes bien distintas. Unos hombres sencillos, pastores que cuidaban sus rebaños de ovejas, recibieron la noticia del nacimiento de Jesús y fueron corriendo a verlo. A Jerusalén llegaron unos Reyes preguntando dónde estaba el recién nacido rey de los judíos –“hemos visto su estrella en Oriente”- y “toda Jerusalén se turbó”, dice el relato evangélico. Se turbó… pero se quedaron sentados en su casa. Herodes, finalmente, movido por el miedo de perder su poderío, decide matar a ese niño y promueve un infanticidio en masa.
Hoy, también hay entre nosotros nuevos Herodes. Están decididos a promover la muerte de los más inocentes de entre los inocentes y lo hacen a conciencia. ¿Por qué? Porque la madre, dicen, tiene “derecho” a desprenderse de un intruso…
¡Qué contraste! Hace dos semanas, una pobre mujer que está en la cárcel con su hijita de dos años, de la que ni ella sabe quién es el padre, me decía llena de orgullo: – ¡Por mi hija soy capaz de dar mi vida!
Hoy le pedí a la Virgen, especialmente, que en esta Navidad nos regale un rayito de la luz de Belén, de aquella luz que recibieron los pastores cuando fueron a ver “lo que se les había anunciado”. Al encontrarlo en los brazos de su madre, seguro que dijeron lo mismo que decimos hoy en todos los idiomas, cuando nace un niño “¡Es divino!”.
NAVIDAD: GRATITUD Y PETICIONES

Escribo estas líneas el día 19 de diciembre. Destaco la fecha porque, a lo largo de este año que estamos terminando, el 19 de cada mes tiene una resonancia particular: es el día de ir a ver a la Virgen en su Cerro del Verdún. Esta mañana, a las 8, allá fuimos, acompañados por bastantes personas, rezando el Rosario.
Es costumbre ir a ver a la Virgen para pedirle algo que nos urge. También, naturalmente, vamos a darle gracias por tantos favores que cada uno sabe que le han llegado por intercesión de la Madre. Esta mañana sentíamos necesidad de agradecerle, y también, con urgencia, de pedirle.
La gratitud viene de la mano de numerosas gracias como Ella nos ha concedido en este año 2011. (De mi agenda copio, por ejemplo, algo de lo que le encomendé: Hacer la Capilla del Santísimo en la Catedral. Hacer más en la Pastoral familiar. Que no me enferme…). A medida que desgranábamos las cuentas del Rosario, pasaban por la memoria esas y otras peticiones que la Virgen ha escuchado.
Pero, sobre todo, esta mañana llevábamos en el corazón un pedido especial a Santa María: que la luz de Dios llegue a las inteligencias de los legisladores de la República, que tienen la responsabilidad de hacerlo en favor del bien común de los uruguayos, para que no cometan la tragedia de legalizar el crimen del aborto.
Alrededor de la primera Navidad hubo actitudes bien distintas. Unos hombres sencillos, pastores que cuidaban sus rebaños de ovejas, recibieron la noticia del nacimiento de Jesús y fueron corriendo a verlo. A Jerusalén llegaron unos Reyes preguntando dónde estaba el recién nacido rey de los judíos –“hemos visto su estrella en Oriente”- y “toda Jerusalén se turbó”, dice el relato evangélico. Se turbó… pero se quedaron sentados en su casa. Herodes, finalmente, movido por el miedo de perder su poderío, decide matar a ese niño y promueve un infanticidio en masa.
Hoy, también hay entre nosotros nuevos Herodes. Están decididos a promover la muerte de los más inocentes de entre los inocentes y lo hacen a conciencia. ¿Por qué? Porque la madre, dicen, tiene “derecho” a desprenderse de un intruso…
¡Qué contraste! Hace dos semanas, una pobre mujer que está en la cárcel con su hijita de dos años, de la que ni ella sabe quién es el padre, me decía llena de orgullo: – ¡Por mi hija soy capaz de dar mi vida!
Hoy le pedí a la Virgen, especialmente, que en esta Navidad nos regale un rayito de la luz de Belén, de aquella luz que recibieron los pastores cuando fueron a ver “lo que se les había anunciado”. Al encontrarlo en los brazos de su madre, seguro que dijeron lo mismo que decimos hoy en todos los idiomas, cuando nace un niño “¡Es divino!”.
Que tengan todos una Feliz Navidad.

+ Mons. Jaime Fuentes
Obispo de Minas

KOINONIA-COMUNIÓN AMOROSA EN EL NUEVO TESTAMENTO (5 de 7 )

Koinonía amorosa: el Contexto Estructural de Comunidad y gobierno en la Iglesia Horacio Bojorge

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La sociedad eclesial se ve a sí misma como una historia de acrecimiento – por agregación de nuevos individuos- de un nosotros inicial. Ese nosotros inicial o Proto-nosotros lo constituyen el Padre y el Hijo, a partir de los cuales se manifiesta el Espíritu Santo.

Comunión como historia

La comunión o comunidad eclesial aparece como un modulo histórico, que no puede entenderse aisladamente y por sí mismo, sino como elemento de un acontecimiento global.

Notemos de paso, que la confesión de fe o credo, no es un sistema de estructuración “lógica” en el sentido que podemos entender lo “lógico” como un sistema racional.
La estructura del credo es una estructura histórica en la que Dios se revela como activo y a través de sus obras: .

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Koinonía amorosa: el Contexto Estructural de Comunidad y gobierno en la Iglesia Horacio Bojorge

La Expansión del Nosotros

Las categorías de co-participación son igualmente importantes para definir la identidad del nuevo nosotros A este grupo de textos pertenecen los siguientes: “ Y todos los que habían abrazado la fe vivían unidos y tenían todas las cosas en común, y vendían las posesiones y los bienes y los repartían entre todos, según que cada cual tenia necesidad” (Hechos 2,44). “ La multitud de los que creyeron tenia un solo corazón y una sola alma, y ninguno decía ser propia suya cosa alguna de las que posea, sino que para ellos todo era común (Koinón)” (Hechos 4,32)

En esto dos textos de los Hechos hay que distinguir dos niveles de la categoría de co-participación. .

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Koinonía amorosa: el Contexto Estructural
de Comunidad y gobierno en la Iglesia


Horacio Bojorge

Lo sagrado y lo profano

El adjetivo Koinós se usa en el NT para calificar lo profano, lo impuro, por contraposición a lo sagrado. Dice Marcos (7,2.5) que los judíos no comían el pan con manos comunes: impuras (koinais jersin), sino que se lavaban ritualmente.

Y los Hechos de los Apóstoles (11,8) agregan que los judíos no comían nada común: impuro (koinón) o (akatharton). Y en este sentido lo usa Pablo cuando dice: “Sé y estoy persuadido en el Señor Jesús, que nada de suyo hay impuro (Koinón); sino que para quien estima ser impuro (Koinón) algo, para él es impuro (koinón)” (Rom14,14).

Pero el Apocalipsis advierte que “nada profano (koinón), entrará en la Jerusalén celestial, ni quien obre abominación o mentira, sino sólo los inscritos en el libro de la vida del Cordero” (21,27). En la visión cristiana se mantiene por lo tanto –a pesar de lo que dice Pablo- una distinción entre lo común-impuro-profano y lo sagrado.

Por eso la carta a los Hebreos puede hablar del castigo que recibirán los que consideran como profana (Koinón) la sangre de la Alianza con la que fueron santificados, porque ello equivale a pisotear a Cristo (Heb 10,29)

Otra serie de textos se refiere a los bienes que los cristianos, considerados en conjunto, tienen como comunes. .