El sentido acomodado o traslaticio
es un abuso cuando se lo equipara
con el sentido inspirado

¿Qué decir del sentido acomodado o traslaticio en la interpretación bíblica cuando se lo presenta como si fuera equivalente con el sentido propiamente bíblico?

Su Santidad el Papa Pío XII enseña lo siguiente acerca del uso acomodado o translaticio de la Sagrada Escritura:
«Pongan, pues, en claro y expliquen los exégetas católicos, con la diligencia que la dignidad de la divina palabra pide, este sentido espiritual intentado y ordenado por el mismo Dios, pero guárdense religiosamente de proponer como genuino sentido de las Sagradas Escrituras otros sentidos traslaticios; pues aunque, al desempeñar el cargo de la predicación, puede ser útil, para ilustrar y recomendar las cosas de la fe y costumbres, un más amplio uso del sagrado texto en sentido traslaticio, siempre que se haga con moderación y sobriedad, nunca, sin embargo, ha de olvidarse que este uso de las palabras de la Sagrada Escritura le es a ésta como exterior y añadido, y que, sobre todo hoy, no deja de ser peligroso, pues los fieles cristianos, principalmente los instruidos en las ciencias sagradas y en las profanas, quieren saber lo que Dios nos da a entender en las Sagradas Escrituras, más bien que lo dicho por un facundo orador o escritor, empleando con cierta habilidad las palabras de la Biblia. Ni necesita tampoco la palabra de Dios, viva y eficaz y más penetrante que espada de dos filos, y que llega hasta la división del alma y del espíritu, y de las coyunturas y las médulas, y discernidora de los pensamientos e intenciones del corazón, de artificios o arreglos humanos para mover los corazones y excitar los ánimos, porque las mismas sagradas páginas, escritas bajo la inspiración divina, tienen por sí mismas abundancia de un primer sentido; enriquecidas de divina virtud, valen por sí; adornadas de soberana hermosura por sí lucen y resplandecen, siempre que el intérprete las explique tan íntegra y fielmente, que saque a luz todos los tesoros de sabiduría y prudencia que en ellas se encierran«. (Divino Afflante Spiritu Nº 16) [Vers. 09 Nov 2008]

HISTORICIDAD DE GÉNESIS 1-11

Algún lector del Blog se muestra extrañado de que se pueda decir, – como lo he hecho en la entrada dedicada al relato del Diluvio, y como ha subrayado el periodista Emilio Nazar en los comentarios a esa entrada -, que se pueda decir que esos relatos son «históricos». La extrañeza se debe a que no entienden el sentido de la afirmación. Espero que lo siguiente ayude a disipar ese malentendido:

Afirma SS Pío XII en la Encíclica Humani Generis, del 12 de agosto de 1950, en su número 31:

«…los once primeros capítulos del Génesis, aunque propiamente no concuerdan con el método histórico usado por los eximios historiadores grecolatinos y modernos, no obstante pertenecen al género histórico en un sentido verdadero, que los exegetas han de investigar y precisar; los mismos capítulos […], con estilo sencillo y figurado, acomodado a la mente de un pueblo poco culto, contienen ya las verdades principales y fundamentales en que se apoya nuestra propia salvación, ya también una descripción popular del origen del género humano y del pueblo escogido».

Como se ve, el Papa distingue dos sentidos de la palabra «histórico».

Uno que es aquél en que se usa en referencia a los «métodos» de la ciencia histórica, grecolatina y moderna. (Los relatos que contienen esos primeros 11 capítulos no pertenecen, evidentemente a lo que entiende esa ciencia como «hechos históricos»).

Otro sentido es el se emplea en la hermenéutica bíblica para designar los géneros literarios»históricos» empleados en las Sagradas Escrituras, para designar lo que Dios revela en esos once primeros capítulos, empleando un lenguaje o género literario que no es el de las ciencias históricas modernas pero es verdadero, real, objetivo.

En hermenéutica bíblica se entiende por «género histórico» un género en que se trasmite una revelación divina verdadera, real y objetiva acerca de Dios, del hombre y de la relación sucedida entre ambos en tiempos «pre-históricos», inalcanzables para la ciencia histórica humana, pero cuyos efectos y consecuencias perduran hasta hoy. Y pueden ser y son, por eso, «verificados» por los que creen en la revelación histórica y su objetividad, permitiéndoles comprender mejor el presente.
Quien lea atentamente, sin precipitación, la entrada sobre el Diluvio que publiqué y los comentarios de Don Emilio Nazar, verá que allí no se afirma que «el diluvio mismo sea histórico» (aunque tampoco se lo niega, porque la pregunta de la crítica histórica es im-pertinente, es decir, no viene al caso).
Sino que allí coincidimos el Sr. Nazar y yo, acordes con el magisterio de Pío XII en afirmar que «el relato del diluvio» pertenece al «género histórico» y trasmite una verdad objetiva, real y en ese sentido «histórica», acerca de Dios y del hombre, y de un momento pre-histórico, de esa relación.
Una verdad que no es acerca del hecho del diluvio mismo sino de lo que ese relato revela acerca de las relaciones históricas entre Dios y la humanidad malvada.

Si alguien está interesado en más información o aclaraciones sobre este tema las brindaré gustoso.

Sólo espero que el diálogo se mantenga dentro de las normas elementales del respeto a la verdad y a los que esforzadamente la buscan y la trasmiten. Es lo mínimo que uno se merece.

¿El sembrador o las semillas?

Anselm Grün: Interpretación psicologista.
El sentido acomodado no es sentido Bíblico

Anselm Grün interpreta la parábola del sembrador y muchos otros pasajes evangélicos en una clave psicologista, que no es un sentido propiamente bíblico sino un sentido acomodado o traslaticio. El Sentido bíblico es el que intentó el escritor sagrado. El sentido acomodado o traslaticio, es un sentido ajeno al sentido bíblico, que le atribuye arbitrariamente un lector.

El benedictino alemán Anselm Grün ha dedicado un libro a la explicación del Evangelio de Marcos. En ese libro yuxtapone, como si fueran igualmente buenas, interpretaciones bíblicas verdaderas con otras interpretaciones psicologistas, que son ajenas al sentido literal del evangelio y son solamente traslaticias o acomodadas a sentidos psicológicos, no bíblicos. Para él Jesús es «camino hacia la libertad». Pero no se trata de la libertad evangélica de los hijos de Dios, sino de la libertad de los psicólogos para la autorrealización y la autonomía del yo. Al explicar nuestra parábola, Grün cree encontrar en ella sus propias teorías sobre cuatro tipos de hombre. Y si bien Anselm Grün habla de Jesús, de la Palabra de Dios, de la apertura a la palabra del Evangelio y de los frutos que dará en su vida el recibirla, una lectura atenta demuestra que su interpretación no es propiamente bíblica, sino que va en un sentido predominantemente acomodado o translaticio, que no puede llamarse propiamente sentido bíblico, y que pone al lector en una pista por lo menos distractiva, de naturaleza psicológica más que religiosa. Anselm Grün – me comentó certeramente un obispo amigo – lee el Evangelio como un libro de autoayuda.

Para Anselm Grün, Jesús habla, en la parábola, de «cuatro tipos de hombre que escuchan la Palabra de Dios». «Jesús quiere advertirnos para que no tomemos la Palabra de Dios superficialmente». Pero él lo hace al pasar de largo sobre el sentido literal que es el que el autor sagrado dijo y quiso decir. Los daños que Anselm Grün considera que se siguen de no recibir la semilla en buena tierra son de orden psicológico y no religioso. Da la impresión de que la interpretación de Anselm Grün no servirá al lector para entrar en el misterio del Reino, sino que lo dejará oyendo sin entender, viendo sin ver, y en último término sin convertirse para obtener el perdón al entrar en la comunión de fe y amor con Cristo y con el Padre.

AGRADECIMIENTO DE VISITANTE DEL BLOG

He recibido este testimonio de una visitante del Blog y quiero compartirla con todos ustedes.

A mí me alienta mucho, y espero que a ustedes los anime comprobar cómo la verdad se abre paso e ilumina con su luz a muchos.

Por eso agradezco a esta lectora el testimonio que les comparto. Ella me pide que lo publique bajo seudónimo y eligió firmar «Hilda».

Padre Horacio

Estimado padre Bojorge :

Le escribo en primer lugar para agradecerle por sus prédicas y libros que tanto bien hacen. Hoy quiero referirme en especial:
1) primero a su libro «En mi sed me dieron vinagre. La civilización de la acedia. Ensayo de Teología pastoral» (Ed. Lumen, Bs. As.) y
2) en segundo lugar a su explicación del pasaje del Juicio final de las naciones en Mateo 25 que encontré en la página web Fe y Razón a través del blog del diácono Jorge Novoa.
Quiero darle un testimonio mío de cuánto me han ayudado.

Hace unos 20 años «volví» a la iglesia de la cual me había alejado sin saber por qué. Solamente iba a casamientos y bautismos. Mi matrimonio, los hijos y la carrera me ocupaban por entero y lamentablemente Dios era alguien a quien recurría en caso de emergencia. Realmente me duele hoy decirlo así, pero es la verdad.

Cuando comienzo a frecuentar los sacramentos y tengo un «encuentro personal con Jesús» en la Renovación Carismática, me enamoré de Jesús y María y ese enamoramiento era como el de todo convertido que encontró El Tesoro.

Demás esta decir que iba a retiros, misas , grupo de oración, etc. y ahí entra Usted en esta historia y es de lo que quiero darle testimonio en gratitud por el bien que le han hecho a mi alma sus escritos, y en particular, hoy, agradecerle estos dos, explicándole por qué.
Un día voy a mi parroquia a una charla de una señora, escucho atentamente pero no entendía nada. Ese «idioma», mejor dicho, ese «discurso», no era el mío, hablaba mucho de política, justicia social, pobreza, latifundio, etc. ¿y Jesús?
Entonces me volví a mi casa. Y cuando llego muy triste, pensando que la rara debía ser yo, pues yo no comulgaba con todo ese discurso, me vino a la memoria que mi prima me había regalado un libro cuyo título era «En mi sed me dieron vinagre». Ahora sé que fue mi Ángel de la Guarda o el Espíritu Santo que me lo trajeron a la memoria y me impulsaron a abrirlo y empezar a leerlo.
A medida que iba pasando las páginas

¿HISTORICIDAD DEL RELATO DEL DILUVIO?

LA HISTORICIDAD DEL RELATO DEL DILUVIO Respondo a la consulta de un profesor amigo

La consulta:
Querido padre Bojorge:
quería consultarlo si conoce alguna bibliografía adecuada sobre el tema del Diluvio Universal. Es un tema bastante complicado en la pastoral debido a que los alumnos preguntan mucho la cuestión del castigo divino. Y además, me he encontrado muchísimas veces con las típicas interpretaciones alegoristas que le quitan todo realismo a la cuestión.

Es otro típico tema en donde le regalamos el terreno a nuestros hermanos separados. Sabe Ud. que ellos se toman la cosa más literalmente y la defienden con uñas y dientes. Y a veces me da la sensación que nosotros, los católicos, por un malentendido “antiliteralismo” resulta que nos vamos a la alegoría y a la metáfora inmediatamente, dejando la sensación de que la Biblia es un lindo cuentito.

Le agradecería profundamente que me pudiera ayudar en este asunto. Un abrazo grande con un recuerdo siempre agradecido NN

Mis respuestas:
Primera:
Una primera respuesta apresurada suena así
Los orígenes y el fin de la historia humana están fuera del alcance de toda investigación humana.
Sólo podemos tener noticia de ellos por una revelación divina.
Esa revelación divina no se hace en los términos de las ciencias humanas sino en lenguaje figurado y simbólico pero de significado objetivo y real.
La clave del relato está en el comienzo en que se dice que Dios vio la maldad del hombre que era puro mal de continuo sobre la tierra y decidió destruir la humanidad.
Pero la existencia del justo exige del gobierno divino otra cosa que es la salvaguarda del justo, para no hacer «perecer al justo junto con el culpable».
No había una alianza entre Dios y la humanidad pecadora.
La habrá luego de la destrucción de la humanidad pecadora con el justo Noé, padre de una nueva humanidad pre-abrahamítica y que aún perdura.
El mensaje fundamental es que

KOINONIA-COMUNIÓN AMOROSA EN EL NUEVO TESTAMENTO (7 de 7 )

Como Contexto Estructural

de la Comunidad y gobierno en la Iglesia
Horacio Bojorge

9/.

El trito-nosotros es una fase histórica –y no una parte- del nosotros total (macro-nosotros) indivisible e indefinidamente expandible sin perjuicio de la intensidad de la Koinonía-comunicación, antes al contrario.
(Foto aérea de la Jornada Mundial
de la Juventud en Madrid 2011)

+ “Aquél día se les unieron unas tres mil almas”
(Hechos 2,41).
+ “El Señor incorporaba cada día a lo propio a los que se habían de salvar”(4,32)
+ “La multitud de los creyentes no tenia sin un solo corazón y una sola alma” (4,32)
+ “Los creyentes cada vez en mayor numero se adherían al Señor, una multitud de hombres y mujeres”

Como culminación de esta descripción del aumento numérico, Lucas señala .

Adoro te devote

ADORO TE DEVOTE
Himno litúrgico de Santo Tomás de Aquino,
compuesto para el oficio de la fiesta
del Corpus Christi a pedido del el Papa

Letra en latin y castellano juxtalineal
1. Adoro te devote, latens déitas, –1.Te adoro con amor, oculto Dios,
qui sub is figuris vere látitas. –que bajo estas figuras te has quedado;
Tibi se cor meum totum súbiicit, –a Ti mi corazón se entrega entero,

quia te contémplans totum déficit –por que entero al mirarte desfallece.

2. Visus, tactus, gustus in te fállitur, –2. Los sentidos en Ti todos se engañan,
sed audítu solo tuto créditur; –y tan sólo el oído es de fiar:
credo quidquid dixit Dei Filius: –creo en cuanto dijo el Hijo de Dios,
nil hoc verbo veritátis vérius –nada más verdadero que esta palabra de Verdad.

ADESTE FIDELES
VENID FIELES

Coro de la Capilla Sixtina

Venid fieles, gozosos, triunfantes; venid, venid a Belén: mirad, ya ha nacido el Rey de los ángeles.
Venid y adorémosle, Venid y adorémosle!
Ved cómo, dejando sus rebaños, unos humildes pastores se acercan. También nosotros celebremos gozosos su venida, venid y adorémosle!
Al resplandor eterno del eterno Padre escondido bajo el velo de la carne veremos a un Dios niño en pañales envuelto. Venid y adorémosle!
Por nosotros se ha hecho pobre y descansa sobre pajas; démosle cariñosos abrazos ¿Al que así nos amó quién no le amará? Venid y adorémosle!

Texto en latín
Adeste fideles, laeti triunfantes, venite, venite in Bethlehem.
Natum videte Regem angelorum, venite adoremus, venite adoremus, Dominum
En grege relicto humiles ad cunas vocati pastores aproperant. Et nos ovanti gradu festinemus. Venite adoremus….
Aeterni Parentis splendorem aeternum velatum sub carne videbimus, Deum infantem pannis involutum, Venite adoremus….
Pro nobis egenum et foeno cubantem piis foveamus amplexibus; sic nos amantem quis nos redamaret? Venite adoremus…..

Texto en castellano
Venid fieles, gozosos, triunfantes; venid, venid a Belén: mirad, ya ha nacido el Rey de los ángeles.
Venid y adorémosle, Venid y adorémosle!
Ved cómo, dejando sus rebaños, unos humildes pastores se acercan. También nosotros celebremos gozosos su venida, venid y adorémosle!
Al resplandor eterno del eterno Padre escondido bajo el velo de la carne veremos a un Dios niño en pañales envuelto. Venid y adorémosle!
Por nosotros se ha hecho pobre y descansa sobre pajas; démosle cariñosos abrazos ¿Al que así nos amó quién no le amará? Venid y adorémosle!