LEY DE SANTIDAD ESPONSAL Y FAMILIAR: LEVÍTICO 18, 1-30

Presentación del texto
Ofrezco la lectura este texto en el blog Toma y Lee, porque he aludido a él hoy en el Blog del Buen Amor.
Es fundamental para orientarse acerca de en qué consiste la santidad del matrimonio y de la familia.
Tiene que ver con la restricción del ejercicio de la sexualidad al matrimonio monógamo y fiel.
Excluye todo otro ejercicio de la sexualidad fuera del matrimonio. Enumera todos los casos en que se ha de excluir un trato sexual, para diferenciarse de la promiscuidad sexual que caracterizaba a los pueblos vecinos, Egipto (incesto) y Canaán (prostitución sagrada y divinización del sexo).
La expresión «descubrir la desnudez» es un eufemismo para significar, más allá de la falta de pudor sexual a la que se refiere directamente, a toda mirada o acto sexual sobre alguien que no sea el propio cónyuge.
Nótense las penas que se siguen en la naciones que no mantienen la santidad familiar: la tierra donde viven los expulsa, los vomita con asco. Podría decirse que según la Sagrada Escritura, la lujuria es anti-ecológica.
Pero, la pena más grave es que quien así procede se hace impuro. Es decir pierde la vinculación con el Señor porque se sale del marco del Buen Amor, que tiene su arquetipo en la santidad del Señor, del Dios de los Padres.
He aquí el texto.

Levítico 18, 1-30

MITO E HISTORIA EN GÉNESIS 1-11

Enseñanzas del Magisterio de la Iglesia sobre relatos míticos y género histórico en la protohistoria revelada en Génesis 1-11

A raíz de la entrada de fecha 17 de enero en este Blog, que trata sobre la historicidad o no historicidad del relato del diluvio, se ha suscitado en algunos visitantes un cierto malentendido acerca de la afirmación del Magisterio de la Iglesia que llama «género histórico» a los relatos bíblicos contenidos en los capítulos 1 al 11 del libro del Génesis.

El malentendido se debe en primer lugar a que no se comprende que un género pueda llamarse “género histórico” y al mismo tiempo contener una narración “no histórica”, en el sentido que dan a esta palabra las ciencias históricas modernas y grecolatinas.

De modo que el género es histórico pero los hechos narrados no lo son. Son narraciones populares trasmitidas por tradición cuya pretensión no es afirmar «sucedidos» sino expresar verdades en un género afin a las parábolas.
La Sagrada Escritura conoce narraciones sapienciales afines a las parábolas, que vehiculan un sentido real, objetivo y revelatorio y son por eso considerados “género histórico” aunque contengan narraciones “no históricas”.
El pequeño libro de Jonás, por ejemplo, podría ubicarse entre estas narraciones sapienciales “no históricas” (en sentido moderno)

pero verídicas (en sentido bíblico).

A los efectos de tratar de disipar estas confusiones, me ha parecido conveniente presentar lo que enseñaron a este propósito los papas Pío XII y Juan Pablo II.

1) Pío XII, mediante dos documentos: una carta de la Pontificia Comisión Bíblica al Cardenal de París en 1948; y dos años después en la Encíclica Humani Generis (1950).

2) Juan Pablo II en la catequesis de la audiencia pública del miércoles 19 de septiembre de 1979

SENTIDOS BÍBLICOS (6)

EL SENTIDO ACOMODADO NO ES SENTIDO BÍBLICO
A pedido de Edita prosigo explicando mejor en qué consiste el sentido acomodado que hemos señalado a propósito de los comentarios bíblicos de Anselm Grün.
El sentido acomodado es un sentido que atribuye al texto un lector, pero que es ajeno al sentido que quiso darle – y de hecho le dio -al texto, el autor sagrado, inspirado por Dios.
Podría llamarse también sentido “atribuido” por un lector. Por lo cual, este “sentido” no es Palabra de Dios, sino que es, simplemente, palabra de hombre.
En efecto: “para que el intérprete [que es un lector] de la Sagrada Escritura comprenda lo que Dios quiso comunicarnos, debe investigar con atención qué pretendieron expresar realmente los hagiógrafos y plugo a Dios manifestar con las palabras de ellos” [Constitución Dei Verbum Nº 12].

El sentido acomodado es, por lo tanto, un sentido ajeno al sentido literal, que como se ha dicho, es el único inspirado por Dios y digno de prestarle fe. Es, por eso mismo, el único válido para argumentar en teología.

SENTIDOS BÍBLICOS (5)

DIVISIÓN DEL SENTIDO LITERAL
La división del sentido literal se puede hacer atendiendo a diversos aspectos del mismo.

a) Por razón de la materia de que trata
1) Alegórico: si la materia se relaciona con lo que ha de creerse
2) Tropológico: si versa sobre temas de conducta moral
3) Anagógico: si se refiere o afecta a la vida futura directamente