GO’EL: EL DIOS PARIENTE En la Cultura Bíblica (27 de 27)

BIBLIOGRAFÍA 



1) Obras de Consulta 
+ Albright W.F., De La Edad de Piedra al Cristianismo. El marco histórico y cultural de la Biblia, Ed. Sal Terrae, Santander 1959, 320 pp. (Título Original: From the Stone Age to Christianity)
+ Bojorge Horacio., Aspectos bíblicos de la teología del laicado: El fiel laico en el horizonte de su pertenencia, en: AA.VV. Laicado: Comunión y Misión, [Bojorge-Rovai-Auza] Ed. Paulinas, Bs. As. (Col. Teología) 1989, pp. 1-111
+ Daube David, The Exodus Pattern in the Bible, (Coll.: All Souls Studies II) Faber & Faber, London 1963, 94 pp.
+ Des Places Edouard, SYNGENEIA, La Parenté de l’Homme avec Dieu d’Homère a la Patristique. C. Klincksieck, Paris l964.
+ De Vaux Roland, Historia Antigua de Israel, Ed. Cristiandad, Madrid 1974, 2 Tomos. (Orig.: Histoire Ancienne d’Israel, Ed. Gabalda, Paris 1971)
+ De Vaux Roland, Las Instituciones del Antiguo Testamento, Ed. Herder, Barcelona 1964. (Orig: Les Institutions de l’Ancien Testament, Ed. Du Cerf, Paris 1958-60)
+ Diez-Macho Alejandro, Indisolubilidad del Matrimonio y Divorcio en la Biblia – La sexualidad en la Biblia, (Col. Santiago Apóstol) Ed. Fe Católica, Madrid 1978, 346 pgs.
+ Eichrodt Walther, Teología del Antiguo Testamento. T.I: Dios y Pueblo, T.II: Dios y Mundo – Dios y Hombre. Ed. Cristiandad, Madrid 1975, 478 y 536pp.
+ Eliade Mircea, Tratado de Historia de las Religiones, Cristiandad, Madrid 1974 (2 to mos).(Orig.: Traité d’Histoire des Religions, Payot, Paris 1959).
+ Eliade Mircea, Historia de las Creencias y de las Ideas Religiosas, Cristiandad, Madrid l979 (3 tomos). (Orig.: Histoire des Croyances et des Idées Religieuses, Payot, Paris 1978) + + Jacob Edmond, Théologie de l`Ancien Testament, Ed. Delachaux & Niestlé, Neuchatel-Paris 1968, 290pp.

GO’EL: EL DIOS PARIENTE En la Cultura Bíblica (26 de 27)

CONCLUSIÓN: 
Epifanía interpersonal

Lo característico del Dios bíblico es ser un Dios de Alianza, o sea un Dios que se vincula por amistades y compromisos con hombres y se comporta como El Dios Pariente, o el Dios de los Patriarcas. El ámbito privilegiado de su epifanía es el de lo interpersonal.
Pertenece al corazón oculto e inefable (difícilmente expresable y por eso raramente mencionado) de la cultura bíblica, el hecho de que las relaciones entre los hombres y las relaciones entre Dios y los hombres se conciben como análogas y se expresan mediante categorías comunes como las expresadas por los términos berit, jen y jésed y no menos por el término go’el.
Este hecho cultural nos sugiere que la cultura bíblica ha visto en ciertas relaciones interhumanas, y particularmente en las relaciones familiares de parentesco una epifanía divina. Pero sobre todo que ha experimentado, en el Nuevo Testamento, la epifanía divina como una comunicación interpersonal en forma de una vinculación de parentesco, en la koinonía eclesial divino-humana.

Del empíreo al convivio
En conclusión: hay algo que le es propio a la cultura bíblica y que se pone de manifiesto precisamente en la condición parental del Dios bíblico. El Go’el, el Dios-pariente de la cultura bíblica, hace más que fundamentar el orden familiar y social desde el empíreo. Al introducirse como un verdadero y real pariente en la red de relaciones familiares y sociales, históricas y concretas, las gobierna y regula desde dentro, no sólo con el ejemplo de la suya (Sed santos como yo soy santo sino que es tocado directamente, en los suyos, por los que les hacen el bien o el mal (Sed santos porque yo soy santo) [Lev 19,3; Mt 5,48; Lc 6,36; 1 Pe 1,14-17].

 El Dios-Go’el, como miembro de un Nosotros divino-humano abierto y convocante a la pertenencia configura, con su presencia y sus vínculos, todas las demás vinculaciones y conductas de los miembros del nosotros.