LA MUERTE HA SIDO VENCIDA
Prof. Dra. Ángela Pelliciari

LA MUERTE VENCIDA

Una sociedad que está construida sobre la muerte de los demás: 
– embriones , fetos, enfermos, ancianos – siente terror por la muerte. 
Al punto de aceptar el aislamiento, el silencio, la soledad total de un entero pueblo por semanas. 
Cosa inaudita. Al punto de aceptar la voluntaria, generalizada, interrupción del trabajo. 
Esto es: de la ganancia, de la manutención de la familia, de la industria, de los productos que nos hacen competitivos con otras naciones. 

¿De ahora en adelante, habrá algo que podremos evitar se nos imponga en nombre de la conservación, por ahora, de nuestra vida? 
Las asociaciones culturales promovidas por conocidos benefactores de la humanidad cual Soros y Rockefeller, retienen el episodio del coronavirus adecuado para poner la palabra «fin de la familia natural».

¿Demencia? ¿Cuántos son hoy en Italia aquellos que, construida su casa sobre roca, están en grado de resistir psicológicamente sanos a la supresión de sus elementales libertades? El domicilio, prisión impuesta a decenas de millones de personas sin un solo golpe, aumenta desmedidamente el consumo de alcohol, droga, pornografía y, por lo tanto, violencia. Las esperanzas de Soros y compañía marcan más de un punto a favor. Privados de todo, podemos hacer la fila para ir al supermercado, el puesto de diarios, la tabaquería, la farmacia. 

No podemos hacer la fila para entrar en la iglesia, porque las iglesias, después de estar cerradas en Roma por un día, quedaron algunas abiertas pero vacías, infrecuentables. ¿Por qué? Evidentemente por peligrosas. Cristo se encarnó «para someter a la impotencia, mediante la muerte, a aquél que tiene el poder de la muerte, o sea el diablo, a liberar así a aquellos que por temor de la muerte estaban sujetos a esclavitud para toda la vida», proclama la Carta a los Hebreos. 

La victoria sobre la muerte celebrada en la Noche de las noches que es la vigilia Pascual, actualiza para quien sea lo quiera el fin del terror de la muerte. El fin del terror que nos vuelve esclavos de quienes piensan por nuestro bien en la supresión de todas nuestras libertades. 
Los cristianos son los seguidores de Cristo. Llevan como trofeo la palma de la victoria. De la única victoria que cuenta, aquella sobre la muerte. 
Desde hace dos mil años los mártires demuestran que el terror a la muerte está vencido. 
El único pueblo que no se deja reducir a la sumisión por terror, y el único terror que cuenta de verdad es aquél a la muerte, es el pueblo de los cristianos. 
¿Alguno sabe esto?
«La Nueva Brújula Cotidiana»
ANGELA PELLICCIARI
Docente de historia del Renacimiento y de la Iglesia
2020/04/12

LA SOLEDAD DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
MADRE DE DIOS Y NUESTRA

NUESTRA
SEÑORA DE LA PACIENCIA
Meditación
Miremos a la Madre Dolorosa.
A la del Corazón Inmaculado,
del Corazón sin mancha de pecado.
Hija de Dios. Madre de Dios. Su Esposa.

La que ama a Dios, tres veces amorosa,
con toda el alma y sobre toda cosa,
como nunca y por nadie ha sido amado.

Hasta la Cruz lo amó. Desde la cuna.
Y Dios también la amó. Como a ninguna.

Porque si hay creatura
que, después de creada, al contemplarla,
Dios la vio buena y digna de alabarla;
que halló gracia a Sus ojos – «Santa y pura»
como dijo Gabriel al saludarla – :
ésa, es esta MUJER.

¿Cómo es, entonces, que el dolor la acosa
y no la viene Dios a defender?
¿Cómo es que viendo cómo se la veja;
cómo es que viendo cómo se la insulta,
parece que el Poder de Dios la deja,
parece que el Poder de Dios se oculta,
la abandona y la deja padecer?

¿Por qué no quiso Dios, puesto que pudo,
ahorrarle este dolor que la anonada?

¿Por qué no quiso interponer su escudo
ni apartar de su pecho la estocada?

¿Qué designio de Dios cumple esta espada,
cuando traspasa con su filo agudo
al alma más amante y más amada?  

¡Era preciso que ella padeciera!
¡Era preciso que ella reflejara
el oculto dolor que a Dios depara
que el hombre lo rechace y no lo quiera!

¡Era preciso que ella compartiera
por ser hija, el dolor de Dios, su Padre;
la Pasión de Dios Hijo, como Madre;
y sufriera, paciente y dolorosa,
las penas de su Esposo, como Esposa!

P. Horacio Bojorge
—oOo—

Nota: Histórica Imagen de la Dolorosa que perteneció al Siervo de Dios Mons. Jacinto Vera primer obispo del Uruguay. Éste la obsequió a Mons. Ricardo Isasa. Se conserva en la parroquia San Ignacio de Loyola, en Montevideo. El entonces párroco Pablo Touyá, que la restauró y volvió a la devoción de los fieles, le adjudicó la advocación Nuestra Señora de la Paciencia que me fue sugerido por su  semejanza con las del Señor de la Paciencia.

EL MISTERIO DEL MESÍAS
SIERVO DE DIOS SUFRIENTE
ISAÍAS 53

Porque
está tu esplendor

coronado
de espinas,
es
la rosa la flor
que
más se te avecina.
Porque
entrega la vid
su
sangre en el lagar,

pudiste decir:
Yo
soy vid de verdad.
Y
porque la mujer
que
sufre dando a luz,
por
el que ve nacer
se
olvida de su cruz,
nos
pudiste explicar
por
qué debías sufrir,
pues
no es posible amar,
como
Tú, sin morir.
Y
rosa, vid, mujer,
reflejan
esta ley
de
amor y padecer
que
les puso su Rey
para
prefigurar
qué
precio de dolor
tendría
que pagar
el
amor del Señor.
Todo
el que aspira a amar
como
Tú nos amaste,
ha
de poder pasar
por
lo que tú pasaste;
por
eso es que – quizás –
das
tu amor con medida,
pues si nos dieras más
nos
quitaría la vida.
 
¿Quién
osará pedir
la
gracia de este don
si
no puede sufrir
otra
crucifixión?
Dale
al espino rosas,
dale
vino al lagar,
da
hijos a la esposa,
da
valor para amar
¡Tú! ¡Que a amar nos conduces
y
a sufrir nos enseñas
fabricándonos
cruces…
pero
cruces pequeñas!

+++
Horacio Bojorge 
              

ARDIENTEMENTE HE DESEADO
COMER ESTA PASCUA CON VOSOTROS
ANTES DE MI PASIÓN

EL
BANQUETE DE BODAS DEL CORDERO
HIMNO
DE CORPUS

¡Oh cuánto amor!
¡qué grande amor
prepara este banquete
de las fiestas de
bodas del Cordero
donde el más
pequeñito es el más grande,
donde el último
siempre es el primero.
Hazme pequeño, y
úngeme Señor
para el banquete de
tu amor divino.
Derrama en mi cabeza
tu perfume
y vísteme de lino.
Con el Aceite santo
de tu amor
perfumas al mendigo
y lo consagras como a
tu invitado.
Del siervo haces
amigo.
¡Oh cuánto amor!
¡Cuánto amor me
tenías
y yo no lo sabía!
En esta fiesta alegre
de tu amor
colmada está mi copa.
En esta santa fiesta,
en este día
mi alma… de amor
desborda,
desborda de tu amor
el alma mía.
Embriagada de gozo
con tu vino
quiero ofrecerte un
sorbo de este gozo
que me escancia tu
mano, dulce Esposo,
¡Ven a beber de mí tu
amor divino!
 

¡Cuánto tiempo
sentado junto al pozo
me pedías de beber y
no te daba
porque no sabía amar,
y no te amaba!
Mi alma también tenía
eterna sed de ti y no
lo sabía.
Hasta que tu fatiga
se encontró con la
mía junto al pozo.
Tu sed con la sed
mía.

¡Tú Dios-Amor,
Dios pordiosero
pordiosero de amor,
amas primero!
Yo andaba pordiosero
en mis caminos…
Tú me entraste en la
sala del banquete.
Tú lavaste mis pies
de peregrino
(¡Dios postrado a sus
pies ¿quién lo merece?!)
y te me diste en pan
y en dulce vino.
Y aunque tu amor fue
tanto,
más es lo que promete
más es lo que
prepara…
y es más lo que
adivino.
¡Oh cuánto amor!

P. Horacio Bojorge

MIÉRCOLES SANTO
¿CON UN BESO ENTREGAS AL HIJO DEL HOMBRE?

SONETO 
A LAS PALABRAS QUE DIJO CRISTO A JUDAS 
CUANDO LO ENTREGÓ
FRANCISCO DE QUEVEDO Y VILLEGAS

¿A QUÉ VINISTE AMIGO?
DÍCELE A JUDAS EL PASTOR CORDERO
CUANDO  LE VENDE:  ¿A QUÉ VINISTE, AMIGO?
¿DEL REGALO DE HIJO A MI CASTIGO?
¿DE OVEJA HUMILDE Y SIMPLE A LOBO FIERO?

¿DE APÓSTOL DE MI LEY A CARNICERO?
¿DE RICO DE MIS BIENES A MENDIGO?
¿DEL CAYADO A LA HORCA SIN MI ABRIGO?
¿DE DISCÍPULO, A INGRATO DESPENSERO?         

 VÉNDEME , Y NO TE VENDAS , Y MI MUERTE     
SEA RESCATE TAMBIÉN A TUS TRAICIONES:
NO SIENTO MI PRISIÓN, SINO PERDERTE.

EL CORDEL QUE A TU CUELLO LE DISPONES,
JUDAS, PONLE A MIS PIES CON LAZO FUERTE:
PERDÓNATE , Y A MÍ NO ME PERDONES.

DEL DIOS PARIENTE AL DIOS PADRE
EN LA SANGRE DEL HIJO
Martes de la 5ª Semana de Cuaresma

EN LA ANTIGUA ALIANZA
DIOS SE HACE PARIENTE
EN LA NUEVA DIOS NOS HACE HIJOS EN SU HIJO 

LecturaS: Génesis 17,1-9
Salmo Responsorial: 104
Evangelio: Juan 8, 51-59

HOMILÍA
Queridos hermanos 

Estamos en la semana de pasión preparándonos para entrar y comprender mejor  el misterio de la Semana Santa.

El viernes Santo día en  el que el Señor sella su alianza con su sangre, nos da su vida.  Mana de su costado la sangre y el agua, el Bautismo y la Eucaristía.
Eso es lo que se celebra porque Él, eternamente, lo celebra.

Es el Dios que se hace hombre, se humaniza para divinizar la humanidad y poder celebrar las bodas eternas entre el Dios humanado y la humanidad divinizada.
Las lecturas de hoy, nos hablan de dos Alianzas de Dios con el ser humano. 
1) En el Antiguo Testamento  la alianza con Abraham.
2) En el Nuevo Testamento, Jesús se auto-presenta como el Señor de la Alianza, por su fidelidad. Él es fiel al Padre. 
«Esta es mi sangre, la sangre de la Alianza Nueva y Eterna, que será derramada por vosotros y por muchos para el perdón de los pecados»

Es el pasaje desde una Alianza es de pertenencia, a una unión de Amor.
En la alianza antigua, Dios le promete a Abraham que de él van a proceder todos los creyentes. Ab-raham  significa padre grande, padre alto, padre de la fe. 
Ab-raham es, entonces, una especie de imagen o pre-figuración de Dios-Padre. 
Así como del Padre eterno proceden las dos Personas divinas: 
1.- el Hijo por el conocimiento, y 
2.- el Espíritu Santo por el amor, 
así, de Abraham proceden todos los creyentes.
Dios le dice a Abraham:
 «Esta será mi alianza contigo: tú serás el padre de una muchedumbre  de naciones. Ya no te llamarás más Abram: en adelante tu nombre será Abraham. Para indicar que Yo te he constituido  padre de una multitud de naciones. Estableceré mi alianza contigo y con tu descendencia a través de generaciones. Serás fundador de un pueblo creyente. Será una alianza eterna. Yo seré tu Dios y el de tus descendientes. Te daré en posesión perpetua a ti y a tus descendientes toda  la tierra de Canáan. Esa tierra, donde ahora resides como extranjero y Yo seré su Dios».Génesis17, 4-8
¿Cuáles son los dones de ésta antigua alianza? Comunicación de conocimiento mutuo, comunicadión de bienes, y unión de voluntades
Los que tienen comunicación con Dios, hablan con Dios. Dios los escucha, tienen inspiraciones.
Es una alianza de parentesco. Dios va a ser desde entonces el Dios de ese pueblo. Dios entra en la familia humana de Abraham y de su descendencia. Como pariente principal, deberá ocuparse de todos los parientes que vengan, función de los Patriarcas.
 Es una alianza «para acá», «para este mundo». No dice nada todavía de algo más allá, de vida eterna. Nada de futuro o de vida eterna.
Jesús  es el mediador de una nueva alianza.
Nosotros celebramos esta tarde y todos los días la nueva alianza de su sangre. 
Nueva alianza. No de parentesco humano. No de carne y sangre. 
Jesucristo nos va a hacer entrar en parentesco divino y nos va a dar en herencia, vida eterna.
Por el bautismo, nos va a hacer hijos y nos va a introducir ya, desde ahora, en vida eterna, En participación en las relaciones que hay entre Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu santo. Por el bautismo somos sumergidos en el misterio de la Trinidad. 
Somos hechos parientes de Dios. 
Miembros pertenecientes a la familia de Dios nuestro Padre. 
Nos podemos sentar en la mesa de sus hijos.
Ésta es la diferencia entre las alianzas. 
En la antigua alianza Dios se hace pariente; 
en la nueva, Dios nos hace hijos en el Hijo. 
Nos introduce en su familia. 
Nos sienta a su mesa, en la Eucaristía.
Nos da comunión de vida con su Hijo, su carne y su sangre.
Su ADN divino.
Jesús dice:» les aseguro que quien es fiel a mi palabra no morirá jamás».
Es Dios Padre quien nos asegura que el que escucha a Jesús el que está hablando, lo está empezando a escuchar a Él por boca de su Hijo. 
¿Quién es la Palabra de Dios Padre? Es el Hijo, es Jesús.
Jesús es fiel al Padre dice, lo que Yo conocí del Padre es lo que  digo, Yo no hablo por mí mismo. En todo momento, está obrando por boca de Jesús, el Padre.
Los Santos Padres dicen que Jesús es la boca del Padre. 
El Padre habla por la boca de Jesús, su Palabra. 
Por eso afirma Jesús, que es el Padre Quien da testimonio de Él.
Él va a decir «yo no puedo obrar nada más, que lo que veo obrar a mi Padre. No puedo hablar nada más, que lo que le oigo hablar a mi Padre».
Su Sangre es la nueva alianza. 
La derrama por obediencia filial, por el gozo de hacer la voluntad del Padre hasta la muerte y muerte de cruz. 
Si Jesús no hubiera tenido el gozo de hacer la voluntad del Padre, no hubiera tenido la fortaleza de resistir la cruz.
El gozo del Señor es nuestra fortaleza. 
Nuestro gozo debe ser cumplir  la voluntad del Padre. 
El gozo del Hijo es lo que lo sostiene en el Huerto, para poder ofrecerse al Padre en sangre cuerpo y Espíritu, para nuestra redención.
El Verbo procede del Padre, la Palabra es del Padre y vuelve al Padre. 
¡Qué misterio más maravilloso!
Estamos en la semana de pasión preparándonos para entrar y comprender mejor  el misterio de la Semana Santa.
El viernes Santo  día en  el que el Señor sella su alianza con su sangre, nos da su vida.  Mana de su costado la sangre y el agua, el Bautismo y la Eucaristía. Eso es lo que se celebra.
El Dios que se hace hombre, se humaniza para divinizar  la humanidad y poder celebrar las bodas eternas entre el Dios humanado y la humanidad divinizada.
Homilía P. Horacio Bojorge S.J.
Jueves de la 5ª  Semana de Cuaresma