POR MENSAJES COMO ÉSTE
BENDIGO MI VOCACIÓN
SON LLAMAS DE FUEGO SOBRE MI CABEZA



Querido padrecito, felíz Pentecostés!!
Que el Señor que le ha regalado con abundancia su Santo Espíritu, 
le renueve hoy el derramamiento de Su Amor.
Gracias por dedicar su vida 
a enseñarnos esa verdad casi olvidada …
que somos 
«hijos» 
y que hay que vivir de esa manera
 y que para eso es necesario dejarse guiar 
por el Santo Espíritu. 
Gracias por tantas lecciones de amor, 
gracias por tanto Amor a Dios, 
por tanto «dejarse hacer por el Señor»

Cuanta Belleza y Sabiduría hay en el Señor, 
pero a la vez cuanta oscuridad en nuestros ojos!

 Creo que Dios lo eligió para ser esa linterna
 que alumbre esa Belleza escondida,
 no por Dios, sino por el Demonio y el Mundo
 para que de esta manera no vivamos como hijos de Dios.

Gracias padrecito queridisimo por tanto bien
Gracias
❤❤❤
Dios lo cuide muuucho!!!
Lo quiero hasta el Cielo!!
Su hija

EVANGELIO SEGUN SAN MARCOS [2 de 6]
GÉNERO LITERARIO

1 Antes de emprender la lectura comentada del Evangelio según San Marcos [=EMc] estamos dando una introducción. Y hemos dicho en una entrada anerior cuál es el tema [= quién es Jesús]. Ahora veamos cuál es su Género literario. Esto es esencial para emprender su lectura comentada y su interpretación.




GÉNERO LITERARIO
1.- Cómo hay que interpretar la Sagrada Escritura
2 La Constitución Dei Verbum del Concilio Vaticano II en el número 12, nos enseña cuál es el método apropiado para interpretar las Sagradas Escrituras:


[En la Sagrada Escritura habla Dios por medio de hombres]

«Habiendo hablado Dios en la Sagrada Escritura por medio de hombres y a la manera humana, para que el intérprete de la Sagrada Escritura comprenda lo que El quiso comunicarnos, debe investigar con atención qué pretendieron expresar realmente los hagiógrafos [= escritores inspirados por Dios] y plugo a Dios [= quiso Dios] manifestar con las palabras de ellos.»


[El Principio o Ley del Texto]

3 «Para descubrir la intención del autor, hay que tener en cuenta, entre otras cosas, los géneros literarios.
4 Pues la verdad se presenta y se enuncia de modo diverso en obras de diversa índole histórica, en libros proféticos o poéticos, o en otros géneros literarios. El intérprete indagará lo que el autor sagrado intenta decir y dice, según su tiempo y su cultura, por medio de los géneros literarios propios de su época. Para comprender exactamente lo que el autor quiere afirmar en sus escritos, hay que tener muy en cuenta los modos de pensar, de expresarse, de narrar que se usaban en tiempo del escritor, y también las expresiones que entonces se solían emplear más en la conversación ordinaria».


[Principio o Ley del Contexto]

5 «Y como la Sagrada Escritura hay que leerla e interpretarla en el mismo Espíritu con que se escribió, para sacar el sentido exacto de los textos sagrados, hay que atender no menos diligentemente al contenido y a la unidad de toda la Sagrada Escritura teniendo en cuenta la Tradición viva de toda la Iglesia y la analogía de la fe. Es deber de los exegetas trabajar según estas reglas para entender y exponer totalmente el sentido de la Sagrada Escritura, para que, con un estudio previo, vaya madurando el juicio de la Iglesia. Porque todo lo que se refiere a la interpretación de la Sagrada Escritura está sometido en última instancia a la Iglesia, que tiene el mandato y el ministerio divino de conservar y de interpretar la palabra de Dios» (Concilio Vaticano II: Constitución Dei Verbum [=DV], Nº 12).


2.- ¿A qué género literario pertenece el Evangelio?6 De estos principios de interpretación de la Escritura, se sigue la importancia de comenzar la lectura del Evangelio según San Marcos [=EMc] tratando de ubicar su género literario. Podemos comenzar diciendo que el EMc es:

7 «una presentación creyente de la vida de Jesús, interpretada en confrontación con las Sgdas. Escrituras, de manera que la vida de Jesús las ilumina y es iluminada a su vez por ellas, mostrando sus correspondencias».
8 El EMc tiene pues valor histórico, porque reporta hechos. Tiene valor biográfico porque relata dichos y hechos de Jesús. Pero es más que una crónica histórica y más que una mera biografía. Porque además del relato de hechos, como pueden hacerlo las crónicas, y de la narración de la vida de una persona, como lo hacen las biografías, el EMc viene de la fe y apunta a despertar la fe.
9 Por eso el EMc incluye un alegato acerca de la identidad de Jesús, de quién es Jesús. Ese alegato argumenta desde las Sagradas Escrituras, alegando que en Jesús se cumplen las Promesas del Antiguo Testamento.


3.- Historia interpretada

10 Prosiguiendo en el intento de comprender el género literario al que pertenece el EMc, podríamos decir que es:
* narración de hechos
* e interpretación de los mismos
* a la luz de la Escritura
* desde la fe
* para suscitar la fe.


11 Podríamos llamarle por lo tanto historia teológica, o historia creyente, o historia predicada, o historia kerygmática, o quizás, lo más ajustado sea definirlo como historia profética, puesto que los profetas comunican una interpretación religiosa de los acontecimientos: el sentido que tienen según Dios.



12 El género literario del EMc tiene pues dos aspectos que lo caracterizan:

* a) historia,
* b) e interpretación de fe
13 Ambos aspectos están enlazados de tal manera que se sirven el uno al otro sin traicionarse ni anularse: la interpretación no falsea la verdad histórica, y la historia corrobora la interpretación. Los hechos narrados iluminan la Escritura y la Escritura ilumina los hechos.
14 Veamos algo acerca de cada uno de esos dos aspectos:


3.1.- El valor histórico del Evangelio15 La Iglesia afirma el carácter histórico de los Evangelios:

«La santa Madre Iglesia firme y constantemente ha creído y cree que los cuatro referidos Evangelios, cuya historicidad afirma sin vacilar, comunican fielmente lo que Jesús, Hijo de Dios, viviendo entre los hombres, hizo y enseñó realmente para salvación de ellos, hasta el día en que fue levantado al cielo (Cfr. Hch. 1,1-2). Los Apóstoles ciertamente después de la ascensión del Señor predicaron a sus oyentes lo que El había dicho y obrado, con aquella crecida inteligencia de que ellos gozaban, amaestrados por los acontecimientos gloriosos de Cristo, y por la luz del Espíritu de verdad. Los autores sagrados escribieron los cuatro Evangelios, escogiendo algunas cosas de las muchas que ya se trasmitían de palabra o por escrito, sintetizando otras, o explicándolas atendiendo a la condición de las Iglesias, usando por fin la forma de la predicación, de manera que siempre nos comunicaban la verdad sincera acerca de Jesús. Escribieron pues, sacándolo ya de su propia memoria o recuerdos, ya del testimonio de quienes ‘desde el principio fueron testigos oculares y ministros de la palabra’ para que conozcamos ‘la verdad’ [asfaleia=certeza] de las palabras que nos enseñan (Cfr. Lc 1,2-4)» (DV Nº 19).


16 Los Evangelios tienen, pues, valor histórico en lo que narran acerca de la historia de Jesús, aunque no por eso pertenezcan al género literario histórico.

El Papa Juan Pablo II, volvió a recordarnos, su valor histórico: «aún siendo documentos de fe, no son menos atendibles, en el conjunto de sus relatos, como testimonios históricos» que las fuentes históricas profanas (Tertio Millennio Adveniente, Nº 5).
La Constitución Dei Verbum llama «historicidad» de los evangelios a su contenido de verdad histórica, a la verdad del relato de hechos y dichos de Jesús.
17 Los evangelios mismos dan por supuesta esa verdad histórica y no tratan de convencernos de la verdad de los hechos que narran, sino de otra cosa: de su sentido o significado divino, religioso, salvífico. El que no les cree en lo primero ¡cómo podría creerles en lo segundo? Y si su interpretación no reposara sobre hechos ¿qué fe podrían pedir para su interpretación?
18 La narración evangélica está destinada a suscitar, en los oyentes, la fe en Jesús; a convencerlos del sentido salvador de la historia de Jesús que ellos proclaman.


Veamos ahora cómo es la mirada de fe

que los evangelistas echan sobre esa historia.

3.2.- Interpretación profética de los hechos
19 La interpretación evangélica, refleja una convicción de fe acerca de las Promesas de Dios en la Antigua Alianza y de su cumplimiento en Cristo. Y dicha interpretación se basa en esa convicción.

20 Esto pertenece a la esencia del género literario evangelio. Y por eso los evangelios son un género particular de historia, diverso de los géneros históricos profanos o seculares. Por algo son, para los creyentes, Sagrada Escritura.
21 En cuanto argumentan la realización de las Promesas hechas por Dios en el Antiguo Testamento, los Evangelios tienen su raíz en dicho Antiguo Testamento. No se entenderían sin él. Enraizados en las antiguas profecías, proclaman, proféticamente, que ha llegado su cumplimiento.


22 Los evangelios son, como vemos:* proclamación

* de una interpretación
* profética
* de la historia


23 ¿Qué clase de relación ven los Evangelios entre el Antiguo Testamento, sus promesas y profecías por un lado y la Historia Evangélica o Nuevo Testamento por el otro?

Esa relación, el Concilio Vaticano II, la explica en estos términos:
24 «La economía del Antiguo Testamento estaba ordenada sobre todo, a preparar, anunciar proféticamente (Cfr. Lc. 24,44; Jn. 5,39; 1 Pe 1,10), y significar con diversas figuras (Cfr. 1 Cor 10,11), la venida de Cristo redentor universal y la del Reino Mesiánico» (DV Nº 15).
25 «Dios, inspirador y autor de ambos Testamentos, dispuso las cosas tan sabiamente que el Nuevo Testamento está latente en el Antiguo y el Antiguo está patente en el Nuevo, porque aunque Cristo fundó el Nuevo Testamento en su sangre (Cfr. Lc. 22,30; 1 Cor 11,25) no obstante los libros del Antiguo Testamento, recibidos íntegramente en la proclamación evangélica, adquieren y manifiestan su plena singificación en el Nuevo Testamento (Cfr. Mt 5,17; Lc. 24,27; Rm 16,25-24; 2 Cor 3,14-16), ilustrándolo y explicándolo al mismo tiempo». (DV Nº 16).
26 Aplicando lo que venimos diciendo al EMc, podemos concluir que:
El Evanelio según san Marcos es por un lado un libro que pertenece al género histórico, porque narra fielmente hechos sucedidos. Pero por otro lado es la narración de un creyente que ve e interpreta los hechos a la luz de la Sagrada Escritura y que interpreta la Sagrada Escritura a la luz de los Hechos. Es por un lado historia profética, y por otro lado interpretación profética de la historia.


4.- El género literario llamado Pésher27 El procedimiento de interpretar hechos a partir de la Escritura y de interpretar la Escritura a partir de hechos, o aplicándola a hechos, es un procedimiento bíblico anterior a los evangelios. Y no sólo se encuentran ejemplos de él en los libros proféticos, como Isaías o Daniel, sino que también es común en la literatura judía extrabíblica, particularmente en la de Qumran.

28 Los comentarios qumránicos de los libros proféticos se llaman «pesharim» (plural de pesher) lo mismo que las interpretaciones de sueños que hace el profeta Daniel. Así como Daniel revela el sentido profundo de los símbolos vistos en sueños, el autor del pésher trata de revelar el sentido oculto y misterioso de los textos proféticos, atribuyéndoles un valor simbólico o alegórico que se esfuerza en develar, interpretándolos como alusiones proféticas a hechos del momento o que se espera que ocurran.
29 El género literario evangélico puede entenderse como un tipo de pésher o interpretación, consistente en mostrar las corrrespodencias entre la Vida de Jesús y las Sagradas Escrituras. (Ejemplos bíblicos de Pésher: Gen 40,8.12.18; Dan 2,4.5.6.9)


30 EJERCICIO

Responda las siguientes preguntas:
1) ¿Dentro de qué género literario del mundo bíblico puede ubicarse el Evangelio según San Marcos (EMc)?_________________
2) ¿El EMc. tiene contenido histórico y biográfico? (tache lo que no corresponde:) (SI) (NO)
3) ¿El EMc es un libro de historia o una biografía de Jesús en el sentido corriente? (SI) (NO).
4) ¿Interviene la fe de Marcos en su narración? (SI) (NO)
5) ¿Qué se propone el EMc?____________________________________
6) Ponga sí o no, después de las afirmaciones siguientes:
*a) La fe de Marcos invalida la veracidad de su historia:
*b) La fe de Marcos da por supuesta la veracidad de su historia:
*c) La interpretación de fe necesita y exige la veracidad de la historia

EVANGELIO SEGÚN SAN MARCOS [1 de 6]
¿QUIÉN ES JESUS?

El tema central del Evangelio según San Marcos
es responder a la pregunta: 
¿Quién es Jesús?
El Espíritu Santo según san Marcos quiere decirnos quién es Jesús.


Veamos los indicios que nos muestran que ésta es la intención del Evangelio según San Marcos:


1º) Marcos comienza su evangelio con una proclamación de fe, afirmando quién es Jesús, casi como una tesis a demostrar:
* «Comienzo del evangelio de Jesús Cristo Hijo de Dios», Mc 1,1
2º) Juan el Bautista lo anuncia y da testimonio de él:
* Señor, 1,3;
* el que viene detrás de mí,
* es más fuerte que yo,
* no merezco desatar su sandalia, 1,7;
* él os bautizará con Espíritu Santo, 1,8.


3º) Jesús de Nazareth tiene una relación muy especial con el Espíritu Santo:

* bautizará con el Espíritu Santo, 1,8
* el Espíritu Santo desciende sobre él, 1,10
* va al desierto impulsado por el Espíritu.Santo, 1,12 [como al Chivo expiatorio del Levítico 16, 10, cargado con los pecados del pueblo]


4º) La Voz del Padre, desde el Cielo,

da este testimonio acerca de él:
* «Tú eres mi hijo muy amado en quien me complazco», 1,11
Es por lo visto el Dios Padre, quien lo proclama, hablando en primera persona y de tú a tú con Jesús de Nazareth, como Hijo de Dios.


5º) Jesús es alguien que:

* habita entre las fieras [como las que surgen del fondo del mar en el sueño de Daniel 7 y representan los poderes de este mundo irredento]
* a quien Satanás lo tienta
* y lo sirven los ángeles en el desierto, 1,13 [Nuevo Adán a quien sirven los Ángeles, como al primer Adán en el Paraíso]


6º) La pregunta «¿Quién es éste?» se plantea varias veces:

* 1. «¿Quién es este que hasta el viento y el mar le obedecen?» 4,41
* 2. «¿No es éste el carpintero?» 6,14-16;
* 3. «¿Quién dicen los hombres que soy yo?» 8,27;
* 4. «¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito?» 14,61;
* 5. Lo desafían a que muestre quién es salvándose de la Cruz, 15,29-32;


7º) A esta pregunta se le dan diversas respuestas.

Alrededor de quién es Jesús hay confusión. Hay incomprensión de parte de los discípulos y oposición creciente de sacerdotes, escribas, fariseos y herodianos.
* 1. Para sus adversarios: un blasfemo, 2,6; 14,63-64 endemoniado, Beelzebub, 3,22
* 2. Para muchos: El Bautista resucitado, Elías, Jeremías, un profeta, 6,14-15
* 3. Para Herodes: el Bautista resucitado, 6,16
* 4. Para la sirofenicia: Señor, 7,28
* 5. Para Bartimeo: Hijo de David, 10,47.48
* 6. Para la muchedumbre al entrar a Jerusalén: el Rey Mesías davídico, 11,9-10
* 7. Para sus discípulos: Rabbí = Maestro, 4,38
* 8. Para Pedro en Cesarea: el Mesías-Cristo 8,29
* 9. Para el Centurión: Hijo de Dios, 15,39
* 10. Sobre la Cruz: «Rey de los Judíos», 15,26


8º) Los demonios «lo conocían» (1,34) y lo proclaman:

* Santo de Dios: 1,24
* Hijo de Dios: 3,11; 5,7
* Pero Jesús rechaza el testimonio de los demonios y les prohíbe hablar, 1,25.34; 3,11


9º) ¿Y qué dice Jesús de sí mismo?:

a) Ante todo se niega a que lo identifiquen por sus lazos de carne y sangre:
* «¡Quiénes son mi madre y mis hermanos?», 3,21,31-35; ver 6,3
b) Se autoidentifica con títulos:
* 1) Hijo del Hombre (Daniel 7,13): 2,10.28; 8,38; 10,45
* 2) Siervo sufriente (Isaías 53,5.12): 10,45
* 3) Hijo de Dios: 8,38; 12,6; 14,61-62
* 4) Señor: 5,19
* 5) un profeta: 6,4
* 6) Mesías davídico y divino, 12,35-37


c) Jesús acepta ciertos títulos, en coincidencia con éstos:

* Rabbí, le dicen sus discípulos 4,38; 10,51
* Señor, le dice la Sirofenicia 7,28
* Cristo, lo confiesa Pedro 8,29
* Hijo de David, le dice el ciego 10,47-48


d) Jesús parece autoidentificarse con

* El Reino, 4,11
* y la Palabra, 4,13-20.33


10º) Jesús manifiesta quién es con sus obras

El argumento de las obras como manifestación de la identidad de Jesús está explícitamente propuesto en el evangelio de Juan. Como los judíos descalificaban el testimonio que Jesús daba de sí mismo -ver Juan 8,13- Jesús los remitió al testimonio de sus obras: «Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis; pero si las hago, creed por las obras, aunque a mí no me creáis, y así sabréis y conoceréis que el Padre está en mí y yo en el Padre» (Juan 10,37-38)]


* 1) Las obras de Jesús despiertan confianza:

+ 1. a los discípulos que lo dejan todo y lo siguen 1,16-20; 2,14
+ 2. a las muchedumbres: «le trajeron todos los enfermos y endemoniados» 1,32;6,55-56
+ 3. al leproso: «si quieres puedes limpiarme» 2,40
+ 4. al paralítico y los que lo traen: «Jesús viendo la fe de ellos..» 2,4-5
+ 5. al jefe de la sinagoga, Jairo: «Mi hija está a punto de morir, ven, pon tus manos sobre ella para que se cure y viva» 5,23
+ 6. a la hemorroísa: «si logro tocar aunque sólo sea sus vestidos quedaré curada» 5,28


* 2) Las obras de Jesús despiertan asombro e intriga:

+ «¿Qué es esto? una enseñanza nueva expuesta con autoridad. Manda a los espíritus inmundos y le obedecen» 1,27
+ ¿Quién es éste?!, 4,41


* 3) Las obras de Jesús dicen quién es él:

En los Evangelios de Mateo 11,2-15 y Lucas 7,18-23, Jesús contesta a los discípulos enviados por Juan Bautista a preguntarle: «¿Eres tú el que ha de venir o esperamos a otro?», diciéndoles: «Id y contad a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan, se anuncia a los pobres la Buena Nueva» (Lc 7,22).


Jesús lo remite a Juan Bautista, con estas obras suyas, al cumplimiento de las profecías de Isaías. Sus curaciones son, es verdad, obras de misericordia, pero tienen carácter de signo que acredita la llegada del Reino.



11º) Isaías da testimonio de Jesús

Correspondencias entre obras de Jesús en Marcos, y los signos anunciados por Isaías:


1) Resurreccción de muertos

LA HIJA DE JAIRO 5,21-43
CURACION DEL LEPROSO 1,40-45
Véase lo que profetizaba Isaías: «Revivirán tus muertos, sus cadáveres resurgirán,
despertarán y darán gritos
de júbilo los moradores del
polvo» (Isaías 26,19).


2) Ciegos, cojos, sordos, mudos

«EL TIEMPO SE HA CUMPLIDO, EL REINO DE DIOS LLEGÓ» 1,15
EL CIEGO DE BETSAIDA 8,22-26
EL CIEGO BARTIMEO 10,46-52
EL SORDOMUDO 8,31-37
EL PARALITICO CURADO 2,1-12
EL SORDOMUDO 8,31-37


Véase Isaías: «Mirad que viene vuestro Dios…él vendrá y os salvará. Entonces se despegarán los ojos de los ciegos, y las orejas de los sordos se abrirán. Entonces saltará el cojo como ciervo, y la lengua del mudo lanzará gritos de júbilo» (Isaías 35,4-6).



En Isaías Dios dice a su Siervo:

«Yo te he llamado en justicia, te así de la mano, te formé, y te he destinado a ser alianza del pueblo y luz de los paganos, para abrir los ojos de los ciegos, para sacar del calabozo al preso, de la cárcel a los que viven en tinieblas» Isa 42,6-7


Otros pasajes de Isaías repiten los mismos signos:

«Oirán aquel día los sordos palabras de un libro, y desde la tiniebla y desde la oscuridad los ojos de los ciegos las verán, los pobres volverán a alegrarse en el Señor» (Isa 29,18-19).
«No se cerrarán los ojos de los que ven, y los oídos de los que escuchan percibirán, y el corazón de los insensatos se esforzará en aprender, y la lengua de los tartamudos hablará claro y ligero, no se llamará ya noble al necio, ni al desaprensivo se le llamará magnífico» (Isa 32,3-5).


Estos milagros tienen sentido simbólico,

como curación de los males espirituales que apartan de Dios:
«¡Sordos oíd! ¡ciegos, mirad y ved!…por más que has visto no has hecho caso; mucho abrir las orejas pero no has oído» (Isa 42,18-20)
«Haced salir al pueblo ciego, aunque tiene ojos, y sordo aunque tiene orejas» (Isa 43,8).


Y también tienen sentido simbólico, como curación de males físicos que hacían impuros para el culto en el Templo. Ninguno que tuviera un defecto físico podía oficiar en los oficios del Templo. Y tampoco eran aptos para la guerra Santa.

Jesús, va a conquistar el Reino valiéndose de los cojos y los mancos, que él, a diferencia de su padre David, no aborrece (Ver 2 Samuel 5,6-9).


EJERCICIOS

1) ¿Cuál es el tema del Evangelio según San Marcos?
_____________________________________________________________


_____________________________________________________________

2) ¿Quiénes dan testimonio acerca de Jesús?
* ¿El mismo Marcos? SI NO ¿dónde?_________________


* ¿Dios mismo? SI NO ¿dónde?_________________



* ¿Juan Bautista? SI NO ¿dónde?_________________



* ¿Pedro? SI NO ¿dónde?_________________



3) ¿Qué títulos se da Jesús a sí mismo?

1- ____________________________________¿dónde?___________


2- ____________________________________¿dónde?___________



3- ____________________________________¿dónde?___________

4) ¿Quién es el único que lo reconoce y proclama Hijo de Dios?
_______________________________________¿dónde?__________


LIBRES EN CRISTO. SIN EL VIRUS DE LA ESCLAVITUD

HOMILÍA

Padre Christian Viña
6º Domingo de Pascua
Sagrado Corazón de Jesús de Cambaceres 
17 de mayo de 2020
Hch 8, 5-8. 14-17
SalMO 65, 1ª Pe 3, 15-18
Jn 14, 15-21

Jesús, nuestro defensor ante el Padre, nos promete el envío del otro Paráclito (Jn 14, 16), el Espíritu Santo, para que esté siempre con nosotros. La certeza de su cuidado permanente nos debe colmar de felicidad. Podrán abandonarnos seres queridos, hermanos, amigos, y compañeros, a lo largo de la vida. Podremos experimentar las más terribles traiciones y estafas; incluso, de quienes menos lo pensamos… El Señor, lo sabemos, está con nosotros, todos los días, hasta el fin del mundo (Mt 28, 20).
         El Espíritu Santo es, en efecto, el Espíritu de la Verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce (Jn 14, 17). Él asiste a la Iglesia; no nos deja huérfanos (Jn 14, 18). Él vive en su Iglesia.
         Sabernos en la intimidad del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, en la Comunión de Amor; en la Santa Madre Iglesia, congregada a imagen de la Trinidad, nos fortalece en nuestro buen combate (2 Tm 4, 7). Llegará la Victoria; jugamos en el equipo de Aquel que venció al mundo (Jn 16, 33).
         En dos ocasiones, hoy, Jesús nos exhorta a cumplir sus Mandamientos, para poder amarlo (Jn 14, 15 y 21). Y el que lo ama, nos dice, será amado por mi Padre, y yo lo amaré, y me manifestaré a él (Jn 14, 21). Amor con amor se paga; no debemos permitirnos ser ingratos y traidores. Los Mandamientos y las Bienaventuranzas son el único camino para amar a Dios, buscar su gloria, ser santos, y llegar al Cielo. Por eso, debemos implorar, de rodillas, su gracia; para poder cumplirlos.
         En la primera lectura, de los Hechos de los Apóstoles, vemos cómo Felipe, al predicar a Cristo, en Samaría, logra que Dios confirme en la fe a sus oyentes; a través de exorcismos y curaciones varias (Hch 8, 7). Y cómo luego, Pedro y Juan, llegados desde Jerusalén, les impusieron las manos para que recibieran el Espíritu Santo (Hch 8, 17). Por eso, en el salmo responsorial, como nuestra propia respuesta a la Palabra de Dios, exultamos de alegría, por lo admirables que son las obras del Señor (Sal 65, 3). Él gobierna eternamente con su fuerza (Sal 65, 6-7).
         San Pedro nos exhorta, también, a defendernos delante de cualquiera que nos pida razón de la esperanza que tenemos (1 Pe 3, 15). Esta bella expresión de nuestro primer Papa está en la presentación del Catecismo de la Iglesia Católica; que debemos leer y releer y, sobre todo, llevar a la práctica. Allí, el amado San Juan Pablo II, pedía que la luz de la fe verdadera libre a los hombres de la ignorancia y de la esclavitud del pecado, para conducirlos a la única libertad digna de este nombre (cf. Jn 8, 32): la de la vida en Jesucristo, bajo la guía del Espíritu Santo (cf. Fidei depositum, 5). Hoy, estas palabras, son de enorme actualidad. Y, a horas de cumplirse (este lunes 18) Cien años del nacimiento del inolvidable papa polaco, más que nunca debemos darle gracias a Dios por el enorme regalo que nos hizo con su vida.
         Que la luz de la fe verdadera libre a los hombres de la ignorancia y de la esclavitud del pecado… ¡Qué profética expresión para estos tiempos que suelen autodenominarse como poscristianos…! ¡Cuánto debemos hacer para que Jesucristo sea conocido, seguido y amado, por tantos hombres que, a veces incluso con títulos universitarios, renuncian a pensar, y empeñarse en la búsqueda de la Verdad!
         Hoy se nos quiere convencer de que somos más libres que nunca; cuando, en realidad, desde el libertinaje y el descontrol que se promueven desde los gobiernos y, también, desde aún mayores centros de poder, vivimos el peor de todos los sometimientos. Hace unos siglos, los africanos que se traían como esclavos eran conscientes de su condición; y, por eso, luchaban hasta dar la propia vida por su libertad. Hoy no nos sujetan con grilletes o bolas de hierro; nos esclavizan con los medios, las redes, y la propaganda. Y con el endiosamiento de las más ruines depravaciones, se mutila a varones y mujeres, de la cintura hacia abajo. Todo vale para amputar la razón, y reducir a las personas a un puñado compulsivo de los más bajos instintos. Y, de ese modo, aquí y allá, se están sentando las bases de los nuevos, y más o menos descarados, totalitarismos.
         Las pestes funestas que nos invaden –entre ellas este controlavirus globalizado– nos muestran, con patética impudicia, a qué niveles de degradación podemos llegar cuando renunciamos a la verdadera libertad de los hijos de Dios, la de la vida en Jesucristo, bajo la guía del Espíritu Santo (cf. Fidei depositum, 5). ¡Cuánto nos cuesta reconocer que solo la Verdad nos hace libres! (Jn 8, 32). ¡Cuánto se habla de liberación, sin reconocer que el único que verdaderamente nos libera es Cristo (Jn 8, 36)! Es hora de entender, de una vez por todas, que una liberación sin Cristo o, más aun, contra Cristo, solo puede traernos más sometimiento, más esclavitud, más pestes, y más muerte…
         Magistralmente, Santo Tomás de Aquino, comentando las palabras del Señor, sostiene que liberar en este pasaje (Jn 8, 31-32) no se refiere a quitar cualquier angustia…, sino que propiamente significa hacer libre, y esto de tres modos: primero, la verdad de la doctrina nos hará libres del error de la falsedad…; segundo, la verdad de la gracia nos librará de la esclavitud del pecado; y, tercero, la verdad de la eternidad en Cristo Jesús nos librará de la corrupción (Comentario sobre San Juan). Con absoluta claridad, también San Juan Pablo II, nos advirtió que: Ser liberado de la injusticia, del miedo, del apremio, del sufrimiento, no serviría de nada, si se permanece esclavo allá en lo hondo de los corazones, esclavo del pecado… Es en el corazón del hombre donde se sitúan las raíces de toda sujeción, de toda violación de la libertad (cf. Mensaje para la Jornada de la Paz, 8 de Diciembre de 1980).
         Hoy, los poderosos del mundo, que se valen de esta peste para seguir imponiendo su agenda contraria a la libertad, la vida, y la familia, nos hablan de una nueva normalidad pospandemia. Van preparando el terreno, de ese modo, para que nada sea igual; se siga cortando la libertad, y se nos trasforme en marionetas virtuales del mundialismo sin Dios, de inspiración masónica. Por ejemplo, en China, desde donde salió este virus, los comunistas en el poder siguen derrumbando templos, y persiguiendo cruelmente a los católicos. Las viejas purgas rojas hoy gozan de excelente salud; y amenazan con propagarse con mucha más virulencia que este virus
         Que María Santísima, aurora del mundo nuevo, nos dé sabiduría y coraje para luchar por la verdadera libertad de los hijos de Dios (Rm 8, 21). Y que seamos, de ese modo, auténticos hombres nuevos en Cristo.

SARA Y REBECA LA BELLEZA FATAL

Tres cuentos 
¿Escabrosos?

Hay tres relatos en el libros del Génesis sobre los que se suele pasar como sobre ascuas. Parecen dar más motivo de escándalo que de enseñanza y edificación. 
Tras leer Génesis 12,10-20; 20,1-18 y 26,7-11, puede alguien peguntarse cómo puede decirse, de esyos textos, lo que San Pablo afirma de las Sagradas Escrituras: que son todas ellas inspiradas por Dios y útiles para enseñar, corregir y educar en la justicia y así el hombre de Dios se encuentre perfecto y preparado para toda buena obra [2 Timoteo 3,16].


El escabroso argumento de estos relatos es el siguiente: para evitar que el monarca – el Faraón en el primer relato y Abimélek rey de los Filisteos, en los otros dos – tentado por la hermosura de las esposas de los patriarcas, los mate para arrebatárselas y agregarlas a sus harenes, Abraham en los dos primeros relatos e Isaac en el tercero, presentan a sus esposas, Sara y Rebeca respectivamente, como si fueran sus hermanas y no sus esposas.
En el primero de los relatos se da a entender que el Faraón tomó a Sara por mujer y no se acierta a saber si el texto vela, revela, o quiero dejar flotando la duda de si cohabitó con ella. En el segundo relato, Abimélek, rey filisteo en Guerar, es disuadido en sueños de cohabitar con Sara so pena de terribles castigos. En este segundo relato – como veremos – se trata de explicar que Abraham no mintió al presentar a Sara como su hermana, pues era realmente media hermana suya. En la tercera historia, el mismo Abimélek, rey filisteo de Guerar, descubre a tiempo la mentira de Isaac respecto de Rebeca y toma muy a mal el engaño que lo expuso a grandes males.

Tales relatos, -sobre todo el primero, que no ha sido dulcificado-, resultan, con razón, chocantes. Y no sólo porque en ellos los patriarcas aparecen mintiendo, sino, más aún, porque parecen avenirse a entregar a otro sus mujeres para salvar la propia vida. También, o quizás sobre todo, porque, considerándonos los creyentes tan hijos de Sara como de Abraham, nos afrenta, nos atormenta, imaginar a nuestra madre en el lecho del Faraón; o a ella, o a su nuera, en el harem de Abimélek, el rey filisteo.


Hemos dicho que en el segundo relato, el de Génesis 20,1-18 se corrige la impresión de que Abraham mintiese. Allí se nos explica que efectivamente Sara era hermana de Abraham por parte de padre.

La explicación, sin embargo, no sólo deja en pie el principal motivo de escándalo en la narración, sino que enreda aún más lo que quería desenredar, porque si se tienen en cuenta las rigurosas leyes del Levítico 18, el matrimonio de Abraham con una hija de su padre era una de las uniones explícitamente prohibidas como incestuosas (18,9). No acierta uno a saber qué es más inmoral, la tacha de mentira o la de incesto


[Nota: Por este y los detalles antes reseñados, muchos intérpretes piensan que hubo una moralización progresiva de estas historias hasta culminar en el relato de Gn 26,7-14. Puede alegarse que la ley del Levítico representa un estadio posterior de la conciencia y de la legislación moral. Es cierto. Pero, aparte de que las relaciones consideradas incestuosas por el levítico parecen reflejar una conciencia antiquísima, también la enmienda de la mentira parecería tardía].


Llama por otra parte la atención que tanto el Faraón como el rey filisteo parezcan tener más temor de incurrir en adulterio que los patriarcas. Ambos monarcas se horrorizan, por sus terribles consecuencias, del engaño a que se los ha sometido o se los ha querido exponer. Sobre el Faraón se precipitan terribles plagas que parecen preanunciar las del Éxodo. Al rey filisteo se le preanuncian en sueños castigos terribles. Estos monarcas parecen sensibles para creer en la existencia de una némesis moral inmanente y divina, que acarrea maldiciones aún al ignorante que tome mujer ajena.


2.- Tres narraciones didácticas

¿Cuál es la intención de estas narraciones? 
Es obvio que la intención del autor sagrado no es amenizar con ellas su obra, condimentándolo con algo de sexo, intriga y suspenso; y resolviéndola con un happy end
El hagiógrafo no es ni un libretista de Hollywood ideando un film taquillero, ni un novelista cocinando un best seller. Tampoco intenta meramente entretener con un cuento de fogón.
Por otro lado, las suyas son historias tan verosímiles que no puede dudarse de que carezcan de fundamentos históricos y que sean ficciones fruto de pura imaginación. Reflejan situaciones y episodios no sólo posibles sino comunes en su época y durante muchos siglos en aquellos ambientes, que no era necesario inventar.
Se trata, evidentemente, de ‘historias de familia’ conservadas por su valor aleccionador y narradas, -no se excluye que alrededor del fogón familiar- con intención didáctica.


2.1.- Foguear el corazón de la mujer israelita
y preservar la santidad familiar en medio de las naciones

Podemos tratar de comprenderlas como dirigidas a: 
a) formar el corazón de las jóvenes israelitas. Pero: 
b) no con una mera intención moralizante y ética, sino como la precondición necesaria para preservar la cultura familiar del pueblo de la Alianza en medio de culturas de fuerza avasalladora. 
Los relatos tienden a salvaguardar la santidad familiar del pueblo de la Alianza, para lo cual era necesario un tipo de mujer que pudiese resistir al atractivo de usos culturales extraños a su pueblo. Un tipo de mujer ‘matriarcal’ para esposa de los patriarcas. Diferente y en oposición a un tipo de mujer sexy más propio de las culturas erotizadas de Egipto y Canáan, donde sexualidad y santidad familiar estaban disociadas, como lo denuncia Levítico 18,3 [«no hagáis como en Egipto de donde venís ni como en Canáan a donde váis»]
El modelo femenino de esas culturas, sin embargo, no carece de seducción para el alma femenina.
En los números siguientes desarrollaremos más diversos aspectos de estas dos intuiciones o tesis.


2.1.1 Las bellas sensatas

a) Los tres relatos ponen en juego una serie de contenidos propios del alma femenina: la belleza, la fidelidad, el halago de ser admirada por reyes y soberanos, la conciencia de que su belleza puede ser una amenaza para la vida de sus esposos, la conveniencia de velar la propia belleza a los ojos ajenos para proteger a los suyos, las desgracias en que precipita la lujuria que su belleza despierta en el varón, las desgracias que puede atraer su belleza sobre ellas mismas, sobre los suyos, e incluso sobre los seducidos por su hermosura. La historia de Dina, en Génesis 34, parece trasmitir un mensaje parecido.


2.1.2 En el mundo pero no del mundo

b) Los tres relatos se presentan en ocasión de ‘viajes al extranjero’.  o, lo que empuja a Abraham y a su hijo Isaac fuera de su habitat, es el hambre. Ella los obliga a ir, en busca de susbsistencia, a esas tierras donde habitan pueblos de civilizaciones más prósperas: «Hubo hambre en el país» comienzan contando el primero y tercer relato (Gen 12,10; 26,1). Por hambre, pues, baja (yarad) Abraham a Egipto y va (halak) Isaac a Guerar.
El segundo relato nos dice, con un juego de palabras, que Abraham habitó como extranjero (ger, gur) en Gerar, tierra de los filisteos. En este caso no se habla explícitamente de hambre, pero puede suponerse que se trata de una forma semejante de la necesidad: encontrar nuevas tierras de pastoreo para sus ganados.
En este caso, por contraste, no sería el hambre sino la abundancia de los ganados de un Abraham bienandante y rico [Ver Génesis 13,2] el que lo empuja a tierras y entre culturas extrañas en busca de pastos para sus ganados. En efecto: esta segunda narración culmina con el ofrecimiento de sus tierras de pastura a Abraham por parte del monarca filisteo: «Ahí tienes mi país por delante, quédate donde se te antoje» (Gn 20,15). Y en el mismo relato, Abraham aparece como propietario de pozos (Gn 21,25).
Todo este relato elohista de Gn 20 y 21, se ocupa de las relaciones de Abraham con los habitantes de Guerar y con Abimelek, el rey filisteo, con el que termina pactando una alianza de amistad.


2.1.3 Cuidado que aquí es distinto

Queda así de manifiesto que el episodio de la esposa que debe pasar por hermana es uno de las situaciones que se suscitan por vivir como extranjero en medio de otra cultura.
Los patriarcas se ven, pues, obligados a cambiar de habitat e ingresar en territorios de culturas que son en todos los aspectos -menos en el religioso y familiar – más refinadas y superiores a las suyas: la egipcia y la filistea. En esas culturas, el erotismo permite separar sexualidad y familia.
Entre el primero y el segundo de nuestros relatos, encontramos abundante material relativo a las relaciones de Abraham y Lot con los pueblos vecinos. Inmediatamente después del relato de la bajada a Egipto, Abraham se separa de Lot y éste va a instalarse en la región de Sodoma y Gomorra. Abraham hace guerra para liberar a su sobrino. La destrucción de Sodoma y Gomorra es ocasión de pintar la corrupción cultural de las ciudades donde había ido a instalarse Lot. Más terrible que la sodomía, considera el autor sagrado la falta contra el derecho sagrado que da la hospitalidad.


2.1.4 Uno puede terminar siendo como ellos

El relato de Génesis 19,30-38, que relata el incesto de las hijas de Lot con su padre, del que nacen los moabitas y los amonitas, expresa por un lado la perversión del criterio de las jóvenes que habitaran Sodoma y Gomorra, y por otro, quizás, el juicio adverso de los israelitas sobre el erotismo incestuoso en Ammon y Moab, que atribuyen a una herencia bebida con la leche materna: de tales madres tales pueblos…
Tanto la bienandanza excesiva como la necesidad pueden poner en situación de tentación y pueden terminar en corrupción. El trato con otros pueblos siempre es peligroso para la propia identidad, y el reblandecimiento cultural puede entrar a través de la mujer.
Para subsistir o para seguir prosperando, los patriarcas tienen que poner en riesgo su santidad familiar, de pueblo de la alianza. Para atender a la necesidad imperiosa de los estómagos deben exponerse – y exponer a sus esposas e hijas – al contacto con culturas que pueden destruir cambiar el corazón de sus mujeres y de sus hijas, destruir su tejido familiar y cultural, absorberlos y asimilarlos. Las mujeres israelitas no sólo corren riesgo individual de violación sino otros riesgos, de peores consecuencias para los suyos: el de la corrupción de sus criterios y costumbres, el de la deformación de su autoimagen de mujer.
De hecho, la situación de extranjeros, peregrinos, necesitados, los pone en condiciones de especial debilidad ante sus huéspedes, fuertes, refinados, prósperos, pero pervertidos. ¿No pone la necesidad en el peligro de vender el alma? ¿No pone la necesidad en peligro de olvidar la identidad y la dignidad propias? ¿No constituyen esas culturas refinadas una atractiva seducción?


3.- Algunas enseñanzas

3.1.- Cuando la belleza de la esposa
pone en peligro la vida del esposo

El relato bíblico pondera la belleza y apostura de Sara y Rebeca. Lo hace con matices distintos. De Sara se dice que era hermosa de aspecto, muy hermosa [linda de aspecto: yefat-maréh (Gen 11,11); era muy linda: yafáh hi’ me’od (11,14)]. De Rebeca que era apuesta, de buen ver, de buen aspecto o apariencia [de buena apariencia: továh mar’éh (Gen 24,16; 26,7). De Raquel se dice de ella que era de linda forma y lindo aspecto: yafat-to’ar weyafat mar’eh (Gen 29,17) mientras que el encanto de Lía estaba en su mirada tierna: we’einey léa’h rakot. La reina Ester y Judit reunirán en sí los atributos de Sara y Rebeca. Ester era hermosa de formas y de buen aspecto yafat-to’ar wetovat mar’eh (Ester 2,7; cfr. Judit 8,7)]. Queda fuera de duda que eran ‘de belleza internacional’; muy atrayentes también para los extranjeros.
En el Antiguo Oriente, donde los israelitas, viviendo como extranjeros y peregrinos estaban solos, desprotegidos y desamparados, estaban a merced de los poderosos.
El Faraón, o el rey de los filisteos, que tienen su harén, los simbolizan. Monarcas en sociedades muy erotizadas, eran arquetipos de la erotización que caracterizaba esas culturas.
El libro del Levítico, al trazar el código de santidad sexual del pueblo elegido, le advierte: «no hagáis como se hace en la tierra de Egipto, donde habéis habitado, ni hagáis como se hace en la tierra de Canaán a donde os llevo, no debéis seguir sus costumbres. Cumplid mis normas y guardad mis preceptos [de santidad familiar] caminando según ellos» (Lev 18,3-4).
¿Quién podría resistir al capricho de un soberano deseoso de agregar una bella a su colección de mujeres? La belleza de las matriarcas ponía pues en real peligro la vida de sus esposos.


3.2.- La belleza de la mujer pone en peligro
su propia felicidad

Si bien la mujer israelita podía sentirse halagada por que su belleza fuese admirada por los extranjeros, y más aún, que se fijaran en ellas hombres notables y monarcas poderosos, la perspectiva de ser incorporada a un harem, y perderse en el anonimato en medio de mujeres rivales y extranjeras, para cebo de la lujuria de un soberano, no debía parecerles una alternativa halagüeña, sino, más bien, una posibilidad terrorífica.
Bien puede imaginarse el harem como una especie de pesadilla infernal para el alma femenina: una especie de prostíbulo privado del soberano; un lugar donde, a merced de la pasión del monarca, las concubinas se despedazaban por sus rivalidades y sus celos, condenadas a no poder realizar jamás el más íntimo anhelo del corazón femenino: ser la única. Era bien preferible para la israelita ser la única y la amada de su esposo bajo el precario techo de la tienda, según la usanza de su pueblo.
Hay aquí, quizás, una explicación de por qué no se nos narra ninguna historia semejante acerca de Lía-Raquel. La suerte de ambas hermanas condenadas a rivalizar por el amor del esposo con las armas del encanto y los hijos, tenían, por fuerza, que considerarla trágica y nada envidiable las mujeres israelitas. Los sufrimientos de Ana, la madre de Samuel, mortificada por Feniná la otra esposa de su marido, dan una idea de esas penas infernales que podía sufrir una mujer sobre la tierra. Feniná: en hebreo significa vuélvete a mí, mírame, atiéndeme y expresa muy bien el deseo natural de la esposa de ser el objeto de la atención de su marido.
Por el contrario, la situación de Sara y de Rebeca parece encarnar el ideal femenino israelita. Ellas, mientras vivieron, fueron las únicas para Abraham e Isaac respectivamente.


3.3.- La belleza salvífica de la mujer israelita

Tanto la belleza personal, el encanto femenino, la capacidad de suscitar la admiración y de ser pretendidas por hombres poderosos y de elevada condición, son hechos que pueden halagar naturalmente al corazón femenino. La heroínas israelitas, saben poner su gloria y su belleza al servicio de la salvación de su pueblo, de la misma manera que las matriarcas estaban dispuestas a sacrificar hasta su honor de mujer por salvar la vida de sus esposos. La reina Ester, por ejemplo, será una hija de Israel que usará sus encantos y su capacidad de seducción sobre el corazón del Rey pagano, en favor de su pueblo. La joven viuda Judit usará su belleza como señuelo para seducir al general enemigo y quitarle la vida.
La belleza de la mujer israelita no debe estar al servicio de su gloria propia. No la recibe la hija de Israel para estarse mirando al espejo o para complacerse en rendir a los hombres, en aras de su vanidad o de sus sueños de ambición personal, como hacen las mujeres de las culturas erotizadas.
La belleza femenina es salvífica. Debe desvelarse si es necesario para salvar y debe velarse cuando sea necesario para salvar. La mujer israelita es un miembro de su pueblo y se siente responsable de él tanto como de su esposo.


3.4.- La mujer fatal

En las tres narraciones a que nos referimos se afirma que el adulterio, real o posible, aún cometido por ignorancia, es causa de terribles males para el Faraón o para los filisteos.
Sara y Rebeca no sólo son un peligro por su belleza para la vida de sus maridos, sino que se convierten también, para los que las codicien, en mujeres fatales.
Se lee en el trasfondo de estos relatos la convicción más o menos inconsciente de que hay en la mujer, latente, una posible destructividad. Así como la mujer es causa de intensa dicha y bendición, puede ser causa de desgracia y maldición.
La antigüedad conoce bien la fuerza catastrófica de la belleza femenina. La guerra de Troya, cantada por Homero, tiene su causa en la belleza de Helena. Esta conciencia es capaz de halagar y asustar a la vez al alma femenina.


3.5.- ¿Contra el adulterio y los matrimonios mixtos?

El adulterio aún cometido al margen de la conciencia moral, es una contravención del orden creado que parece acarrear una némesis ineluctable, desencadenada automáticamente por las fuerzas de la naturaleza misma, y al margen de toda culpabilidad moral.
Si la mujer israelita es, en el seno de su pueblo y de su matrimonio, portadora de bendición, fuera de su pueblo y unida a extranjeros se convierten en causa de maldición. Bellezas malditas, hadas malignas, brujas hermosas…


3.6.- ¿Justificación del velo?

Estamos haciendo lo que nuestras historias, sin duda más sabias que nosotros, no hacen: explicitar enseñanzas. Nuestras historias no explican nada. Se limitan a narrar. La intuición femenina, a la que van dirigidas, no sólo no necesitan explicaciones, sino que podría ser contraproducente.
La mujer inteligente comprenderá por sí misma que debe ocultar su belleza a los ojos de los extraños y recatarla sólo para su esposo. Por la seguridad de la vida de su esposo, debe renunciar a exhibir su encanto o su belleza ante extraños. Aunque su coquetería natural pudiera inclinarla a eso, es necesario sacrificar los halagos por amor. Es una manera típicamente femenina de morir a sí misma por amor al esposo. La mujer que ama al esposo sabe renunciar a la exhibición de su encanto y de los atributos de su gloria femenina. Sabe renunciar al halago de ser admirada.
Por eso, la casada se velaba. Y hoy, si bien no se pone un velo, se corta el cabello, que por el contrario cultivan y muestran largo las jóvenes núbiles.
¿Es el hombre el que, en la sociedad islámica, impone a la mujer el uso del velo? ¿O es la mujer islámica misma la que se lo auto-impone por amor a su esposo? Bien puede pensarse que es la mujer islámica la que autocensura la exhibición de sus glorias femeninas, por no exponer la vida de su esposo, en una sociedad donde, hasta hoy, el erotismo ambiente y la lujuria de los poderosos colecciona mujeres en su harén. La existencia del velo persuade de que en el Islam persiste el peligro de vida para el esposo de una mujer hermosa.


3.7.- Del velo al recato

Aunque nuestras condiciones sociales y culturales sean hoy distintas, sigue siendo verdad que la hermosura de la mujer casada, si no se vela con el recato, la modestia en el vestir y en la conducta, pone en peligro, si no ya la vida de su esposo, sí la castidad propia o ajena, la estabilidad del matrimonio, y de esa manera la fidelidad y la felicidad, es decir la vida afectiva de su esposo [Algo análogo vale para la mujer consagrada, desposada con Cristo. También sabrán aplicarse las enseñanzas implícitas en estas historias las mujeres consagradas, esposas del Señor].
En las actuales condiciones de vida, donde la mujer se ve obligada a trabajar ocho horas o más, puede estar en situación de pasar más horas en compañía de sus compañeros de trabajo varones, que en compañía de su esposo en casa.
En estas situaciones, es más peligroso descubrir no sólo los encantos físicos, sino también los encantos espirituales del alma femenina. La mujer fácilmente se siente halagada por la admiración y la atracción que produce en los varones su encanto físico, pero también su encanto y sus atractivos espirituales y humanos. Y una amistad nacida en el lugar del empleo puede crecer hasta rivalizar con la amistad matrimonial.
Las narraciones de familia bíblicas no nos lo dicen, pero la mujer intuitiva entiende su mensaje. Por amor a su esposo, por amor a los suyos, es necesario que sepa velar, ocultar, recatar sus glorias exteriores y aún las interiores. Es necesario que inhiba sus facultades de seducción, mortificando la natural inclinación a desplegarlas; que oculte sus encantos a terceros.
En conclusión: parece que el velo – sea material, o a falta de él, psicológico, espiritual, social o cultural – que vela modestamente las glorias femeninas, no es una imposición ni una ley, es una conclusión que, espontáneamente, ha de sacar la mujer que desea proteger a los que ama ya los que podría dañar su deseo de mostrarse. Y por algo la sabiduría divina no ha querido hacer de esto ley, sino sugerencia discretísima, insinuada apenas a la penetración intuitiva del alma femenina. Ha de ser algo que decida ella misma, por ley de su amor.


4.- Sara: la princesa

El nombre Sara, quiere decir princesa. Hay algo misterioso y hermoso en el nombre de la madre de los creyentes y esposa de Abraham. Es un nombre apropiado para la que es la madre de un reino de sacerdotes y una nación santa [Éxodo 19,6] y en cuyas entrañas estaba ya toda la descendencia mesiánica, José, María y Jesús incluidos. Ella es pues reina, hija de Rey y madre de reyes. Y todas sus hijas lo son: princesas, hijas de Rey y madres de reyes.
Los cuentos de hadas sugieren a la mujer, ya desde niña, que ella es una princesa. Y si a nuestras niñas creyentes les explicáramos los cuentos de hadas a la luz de la historia sagrada, comprenderían que ellas, como Sara, son princesas porque, como mujeres, están destinadas a ser fundadoras de un linaje de creyentes y adoradores que existirá eternamente ante Dios para glorificarlo por los siglos.
Los cuentos de hada dicen también que la mujer es princesa pero que está presa en una torre, en la que están encastillados sus encantos. Es la suya una torre que todos los guerreros quisieran conquistar, pero a la que uno solo, el príncipe, acude por conquistar la princesa.


Pero estos ya son otros cuentos.



Horacio Bojorge S.J.

LLAMAMIENTO A LOS FIELES CATÓLICOS Y A LOS HOMBRES DE BUENA VOLUNTAD.

TE INVITAMOS A FIRMAR EL SIGUIENTE MANIFIESTO 
A TRAVÉS DE ESTE ENLACE



Los hechos han demostrado que, bajo el pretexto de la epidemia de Covid-19 se ha llegado en muchos casos a vulnerar derechos inalienables de los ciudadanos, limitándose de forma desproporcionada e injustificada sus libertades fundamentales, entre ellas el ejercicio de las libertades de culto, de expresión y de movimiento. 
La salud pública no debe ni puede convertirse en excusa para conculcar los derechos de millones de personas en todo el mundo, y menos aún para que las autoridades civiles eludan su obligación de obrar con prudencia en pro del bien común. 
Esto es tanto más cierto cuanto más aumentan las dudas planteadas por muchos en torno a la verdadera capacidad de contagio, peligrosidad y resistencia del virus. 
Muchas voces autorizadas del mundo de la ciencia y de la medicina confirman que el alarmismo que han manifestado los medios informativos al Covid-19 no parece totalmente justificado.


En base a los datos oficiales sobre la incidencia de la epidemia en el número de fallecimientos, tenemos motivos para creer que hay fuerzas interesadas en generar pánico entre la población con el único fin de imponer de modo permanente formas inaceptables de restricción de las libertades, control de las personas y vigilancia de sus movimientos. Esta forma de imposiciones antidemocráticas preludian de manera inquietante un Gobierno Mundial que escapa a todo control.


DECLARACIÓN INTERNACIONAL DE CATÓLICOS, CLÉRIGOS Y LAICOS, EN PROTESTA CONTRA LOS ABUSOS ESTATALES RESPECTO A LA SUPUESTA PANDEMIA – A FIRMAR Y A DIFUNDIR AMPLIAMENTE.

https://www.change.org/p/karen-bass-protect-our-rights-against-the-illegal-unconstitutional-h-r-6666-trace-act?source_location=petitions_browse


House proposal HR 6666, «The TRACE Act,» “To authorize the Secretary of Health and Human Services to award grants to eligible entities to conduct diagnostic testing for COVID–19, and related activities such as contact tracing, through mobile health units and, as necessary, at individuals’ residences, and for other purposes” violates the very idea of a civil society. It is a stunningly illegal power grab beyond what the Constitution offers the Congress, and an outright assault on the people to be deplored by all. And, it is also a massive waste of $100 billion – allocated for 2020 alone. 


ESTO ESTÁ SUCEDIENDO EN LOS USA, PERO EN CUALQUIER MOMENTO PODRÍA EXTENDERSE A OTROS PAÍSES. DIFUNDIR AMPLIAMENTE.


116th CONGRESS – 2d Session – H. R. 6666 – To authorize the Secretary of Health and Human Services to award grants to eligible entities to conduct diagnostic testing for COVID–19, and related activities such as contact tracing, through mobile health units and, as necessary, at individuals’ residences, and for other purposes:
A BILL


To authorize the Secretary of Health and Human Services to award grants to eligible entities to conduct diagnostic testing for COVID–19, and related activities such as contact tracing, through mobile health units and, as necessary, at individuals’ residences, and for other purposes.


Be it enacted by the Senate and House of Representatives of the United States of America in Congress assembled,


SECTION 1. SHORT TITLE.


This Act may be cited as the “COVID–19 Testing, Reaching, And Contacting Everyone (TRACE) Act”.


SEC. 2. COVID–19 TESTING AND CONTACT TRACING USING MOBILE HEALTH UNITS.


(a) In General.—The Secretary of Health and Human Services, acting through the Director of the Centers for Disease Control and Prevention, may award grants to eligible entities to conduct diagnostic testing for COVID–19, to trace and monitor the contacts of infected individuals, and to support the quarantine of such contacts, through—


(1) mobile health units; and


(2) as necessary, testing individuals and providing individuals with services related to testing and quarantine at their residences.


https://www.congress.gov/bill/116th-congress/house-bill/6666/text?r=2&s=1


https://www.youtube.com/watch?v=4Gded3VkmY8


http://www.ncsanjuanbautista.com.ar/2020/05/libro-gratuito-la-construccion-del.html

LA ACTUALIDAD LUMINOSA DE 1ª JUAN 4,18-19
LA LUZ BÍBLICA SOBRE EL USO POLÍTICO DEL MIEDO

«LA CONSTRUCCIÓN DEL PÁNICO 
PARA LA GOBERNANZA MUNDIAL»
Descarga gratuita del libro de Germán Sarlangue 
Especialista
en el uso político del terror
Desde la Guillotina -> al Covid 19 
LA TIRANÍA DEL NUEVO ORDEN MUNDIAL

https://rpp.pe/mundo/actualidad/coronavirus-covid-19-francia-registra-mas-de-13-000-mil-muertos-entre-ellos-un-nino-de-10-anos-noticia-1257726

SÓLO LA FE CRISTIANA HACE HOMBRES LIBRES
COMO LEEMOS EN 1ª JUAN 4,18
LA CARIDAD PERFECTA EXORCIZA EL MIEDO
POR ESO ES Y SERÁ ATACADA  NUESTRA FE ENCARNIZADAMENTE 
POR LOS TIRANOS SATANISTAS Y CAINITAS
NO PUDIENDO, COMO DIOS, GOBERNAR POR AMOR 
QUIEREN TIRANIZAR AL SER HUMANO CON EL MIEDO 
Y SOMETER A LA ESCLAVITUD DE LAS HORMIGAS
A LOS QUE DIOS CREÓ PARA SER LIBRES 

NO HAY NADA NUEVO BAJO EL SOL
TODAS LAS FORMAS DE TERRORISMO QUE HEMOS VIVIDO 
EN EL SIGLO PASADO Y LO QUE VA DE ESTE, 
HA SIDO USADO PARA CAMBIAR EL ORDEN OCCIDENTAL
GRECO-ROMANO-CRISTIANO
Y SUBVERTIR LAS CULTURAS Y LA INDEPENDENCIA DE LAS NACIONES 
POR OCULTOS PODERES MUNDIALES 
MEDIANTE MEDIDAS HIPÓCRITAS DE FALSA MISERICORDIA
LA FILANTROPÍA ES LA MONEDA FALSA DE LA CARIDAD
LA SERPIENTE CHINA MUERDE EL TALÓN DE LA IGLESIA
PARA DERRIBARLA

RESPONDO A UNA CONSULTA:
PADRES: NO EXASPERÉIS A VUESTROS HIJOS

Gabriela: de Argentina, me pregunta qué significa la frase de San Pablo en Colosenses 3, 21: “Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que se vuelvan apocados”.


Advertencias: Como este es un tema a la vez bíblico y familiar, lo subo a ambos blogs: “Toma y lee” y “El blog del Buen Amor”. La respuesta a la pregunta de Gabriela viene al final de mi exposición. El que no tenga tiempo de leerla entera, puede empezar por el final.


He aquí la pregunta de Gabriela 
“Hoy leímos con mi esposo una de las Cartas de San Pablo y nos quedó la duda acerca de su verdadero significado, le hago a Usted la pregunta, y tal vez sea una tema para tratar en el blog. San Pablo dice que los hijos obedezcan a sus padres y luego que los padres no «exasperen» a sus hijos sino que los eduquen en la disciplina y amonestación del Señor. Esa palabra «exasperar», ¿cómo se debe interpretar?”.



El texto y el contexto inmediato de San Pablo es éste:

“Hijos, obedeced en todo a vuestros padres, porque eso es grato a Dios [= Padre] en el Señor [ = el Hijo Jesucristo]. Padres, no exasperéis a vuestros hijos, no sea que se vuelvan apocados” (Colosenses 3, 20-21).


Significados del término griego en general

La palabra que traducen exasperar, exacerbar, es, en griego: erethizo [ἐρεθίζετε].
Esta palabra tiene, según el diccionario de griego clásico de M. A. Bailly los siguientes significados:
1) Provocar al combate, provocar, desafiar. Azuzar a un animal, a un león, a los perros, a hombres. Provocar con palabras ofensivas
2) Excitar, animar: la curiosidad de alguien, excitar el espíritu o el ánimo [exhortar], Se dice de la respiración agitada, excitada, de un corredor; también de la irritación dolorosa de una llaga
3) En sentido derivado: Poner en movimiento: los coros de danzas, o el arpa.
El sustantivo erethisma significa
1) Excitación, estimulación,
2) Provocación, irritación
El sustantivo erethismos:
I) acción de excitar: de donde: 1) acción de irritar, irritación; también: irritar frotando.
2) provocación
3) disposición a la rebelión
II) Un estimulante, un excitante.


Vayamos al uso en otro contexto

El verbo erethizo: aparece solamente dos veces en el Nuevo Testamento:
1) En Colosenses 3, 21, que estamos investigando y
2) En 2 Corintios 9, 2, en el sentido moral y positivo de estimular a la imitación: “vuestro celo ha estimulado a muchísimos”.


Volvamos a Colosenses 3, 21

Podemos especular acerca del sentido que tiene aquí la expresión: los papás no deben provocar a sus hijos, no deben darle motivo de irritación. No se trata de que no puedan exhortarlos, sino que deben hacerlo sin aplastarlos con una autoridad humana carnal, como sugiere la consecuencia que se debe evitar: “no sea que se vuelvan apocados”. Apocados en griego es áthumos, sin brío, sin iniciativa propia, sin creatividad, sin carácter. Podríamos entender que no hay que avasallar a los hijos con imposiciones que los aplastan. Con una dominación que los anula.¿Pero en qué sentido, puramente psicológico o primordialmente religioso? Ya lo veremos al final.


Esto no significa de ninguna manera que no haya que corregir. Dice la Escritura que “odia a su hijo el padre que no lo corrige”. No hay que permitir, pues que la mentalidad de la cultura dominante saque argumento de este texto para una educación permisiva y de ningún modo directiva. Pablo solamente pone en guardia contra una directividad anuladora de lo que tiene de sano la personalidad religiosa del niño.



Conclusión:

La frase en su contexto y trasfondo teológico
Por último pero antes que nada, hay que observar que detrás de los consejos para la vida familiar que nos da San Pablo en este “cuadro doméstico” de Colosenses 3, 18-22 hay una fundamentación teológica que es la clave de interpretación evangélica. Sin ella, lo que prescribe san Pablo se prestaría a interpretaciones indiscretas.
El marco teológico de referencia necesario para la correcta interpretación de su sentido, lo dan los versículos que enmarcan el texto de los versículos 18-22.


En los versículos 16-17 se nos ofrece la causa ejemplar de los vínculos familiares, que son los vínculos entre el Padre y el Hijo y el proceder de Cristo: “todo cuanto hagáis, de palabra o de obra, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias por su medio a Dios Padre”.



En el versículo 23, nuevamente: “todo cuanto hagáis, hacedlo de corazón como para el Señor y no para los hombres”.



Releyendo el texto – y la expresión que analizamos -, en este contexto teológico la exacerbación y el consecuente apocamiento que hay que evitar en los hijos, se advertirá que San Pablo no está dando meras normas de «consejería familiar». ¡No! San Pablo tiene en vista su posible apocamiento como hijos del Padre, ante el Padre, ante quien deben ser enseñados a colocarse con libertad interior y libertad de palabra (parresía) y obra.

No es por lo tanto un apocamiento puramente psicológico, social o laboral. Se trata de un apocamiento religioso, de hijos de Dios antes Dios como su Padre, provocado por una paternidad terrena que no refleja la del Padre celestial: “de quien procede toda paternidad en los cielos y en la tierra” (Efesios 3, 15).


Es un apocamiento para el grande ánimo martirial que deben tener los hijos de Dios para animarse a sufrir por ser hijos del Padre. Los padres no tienen que infligir a sus hijos un «martirio» humano, para que no sean apocados más tarde en sufrir por el Padre, como el Hijo.



Los papás deben reflejar, en su trato con los hijos, la paternidad de Dios, que no anule – por una obediencia tiránicamente impuesta – su filialidad religiosa. Y que, por eso, no da lugar al desarrollo, ni ayuda a que el hijo sea, ante todo Hijo de Dios. ¿De dónde puede provenir la violencia de los padres con sus hijos, sino de que ellos no están siendo verdaderamente hijos de Dios, y no dan ejemplo de paciencia y de fe?

Siendo los papás buenos hijos de Dios, ayudarán a sus hijos a ser hijos de Dios, y no los aplastarán con una paternidad carnal. Los papás deben tener la Paternidad de Dios como causa ejemplar de la suya propia. Pero, no podrán tener la Paternidad del Padre como causa ejemplar de la propia, si no están en relación real y existencial de hijos, como Cristo, frente al Padre.


Esto es, Gabriela, lo que puedo responder a tu pregunta.