El surgimiento de la cultura esponsal católica en las cartas de S. Pablo [1]
PRÓLOGO E INTRODUCCIÓN

PRÓLOGO DE Lic. MARIANA VOGLIAZZO

El Padre Bojorge nos ofrece en este texto una hermosa exegesis bíblica de la nueva cultura esponsal cristiana como uno de aquellos misterios ocultos existente en el seno del Padre y dado a conocer al Apóstol de los Gentiles..

            El matrimonio humano adquiere de esta forma un estatus mistérico, sacramental, al  engarzarse con las bodas eternas del Cordero, es decir con el arquetipo eterno por el cual el mismo ha sido concebido en la mente divina del Padre..

            En este sentido cada matrimonio entre hermanos es una imagen participada de aquel modelo o paradigma perfecto, el cual nos atrae como fin último o como causa ejemplar. Pero san Pablo no se detiene solamente en la presentación del modelo eterno, sino que – en una muestra sublime de pedagogía divina- nos va introduciendo en esta revolución que la cultura matrimonial cristiana significó para los paganos y los judíos a través de un camino o de un proceso, pues la luz del misterio es tan excelsa que puede encandilar los ojos del alma y turbar las inteligencias de aquellos que todavía no han sido  purificados en sus pasiones en el crisol del fuego.  

            Era necesario entonces, en colaboración con la gracia,  ordenar la naturaleza herida, introducir el orden de la inteligencia y de la razón en las pasiones para que toda la plenitud de Cristo y de su Gracia pudiera configurarnos místicamente con El para participar de Sus bodas eternas. A esta tarea catequética y educadora San Pablo dedica parte de su ministerio en las comunidades de Corintio, Gálatas y Efesios. En ella podemos vislumbrar un itinerario, un camino como etapas de un proceso de sanación y santificación matrimonial, desde sus aspectos mas carnales y mundanos, hacia el matrimonio místico de los hijos de Dios.              

            Pues bien, al igual que San Pablo, también el Padre Bojorge ha experimentado este llamado de Dios a predicar con poder sobrenatural el gran misterio del matrimonio místico y sacramental, dejándonos en este texto una riquísima exposición de su legado profético y espiritual.            

            Por último los invito entonces a recorrer este camino de sanación desde la esclavitud del pecado, cuyas manifestaciones principales son la lujuria en el varón, es decir la separación del amor y del sexo dentro del matrimonio, y la sed de dominio en la mujer producto de sus miedos y temores, hasta alcanzar la gloriosa libertad de los hijos de Dios, donde el amor esponsal se convierte en camino de entrega y santidad, en donación libre por amor incondicional al esposo – imagen de Cristo- o a la esposa-imagen de la Iglesia.  A.M.V.

SAN PABLO FUNDA UNA NUEVA CULTURA MATRIMONIAL
LA CRISTIANO-CATÓLICA y MISTÉRICA-SACRAMENTAL

Al surgimiento de la nueva cultura esponsal que se detecta en las cartas de San Pablo dediqué un seminario de licenciatura para estudiantes de teología, en la Facultad de Teología del Área San Miguel de la Universidad del Salvador en junio de 1998.
Nunca llegó el momento de poner por escrito a nivel académico este asunto. Hablándolo con Monseñor Ernesto Izurieta, sacerdote del clero de La Plata (Argentina) que en paz descanse, éste mi instaba a escribirlo. Y la idea fue madurando durante sucesivas exposiciones. Una ocasión “doméstica” para fijarla por escrito, me la brindó una reunión de matrimonios católicos en la casa de Rita Aguilar, a quien bendiga, en Bella Vista, Provincia de Buenos Aires el sábado 21 de junio de 2003. Recordaré siempre y encomiendo al Señor agradecido a los dueños de casa, los asistentes y a la persona que desgrabó aquella charla, ex taquígrafa del Senado.

Corinto, Galacia y Éfeso muestran tres situaciones del relacionamiento entre esposos que pueden ordenarse como etapas de un proceso universal de sanación por la gracia. Tres formas de la interrelación esponsal humana que permiten distinguir tres fases por las cuales, esa cultura nueva del matrimonio fue elevando a los esposos cristianos, a una meta mística: el gran misterio de la unión de Cristo y su Iglesia.

La Alianza esponsal entre bautizados tiene su arquetipo divino en la Alianza del Cordero, Verbo de Dios Humanado, con la Iglesia, Humanidad divinizada. Una nueva Alianza divino-humana: la divina Alianza esponsal entre varón y mujer bautizados, hijos de Dios.

0.1.- En las Cartas de San Pablo asistimos a la fundación de una nueva cultura, de un nuevo modo de vivir la esponsalidad entre bautizados. A hombre nuevo, cultura nueva. A modelo divino… matrimonio divinizado. Un nuevo modo de vivir las relaciones interpersonales, familiares, laborales, eclesiales, ciudadanas. Esta cultura se plasma mediante los siete sacramentos. Parte principal de esta nueva cultura, que se instaura en el seno de la humanidad como un fermento nuevo, es una nueva manera de vivir el matrimonio: la cultura esponsal cristiana católica, cuya causa ejemplar son los desposorios de Cristo con la Iglesia.

0.2.- Los primeros cristianos venían del mundo judío o del mundo pagano. Habían vivido su matrimonio a lo judío o a lo pagano. Ahora, con su conversión, empezaban un cambio de vida que englobaba todos los aspectos de su existencia de hombres nuevos, nacidos de lo alto Una nueva doctrina acerca del cuerpo y de la sexualidad que funda una nueva manera de posicionarse frente a la corporeidad propia y ajena y frente a la vida sexual. Entre tantos otros aspectos del cambio radical de vida ¿Cómo vivir ahora el matrimonio a lo cristiano? ¿Cuál es el horizonte cristiano del matrimonio?

0.3.- Para Pablo, como apóstol y maestro se planteaba una tarea doctrinal y pastoral: ¿cómo hacer, de repente, que esos paganos que estaban viviendo su unión a lo pagano fueran subiendo lentamente al nivel cristiano del matrimonio? ¿Qué cambiaba, también, para los cristianos venidos del judaísmo y que vivían su vida matrimonial según la ley judía, para que la llevaran a su cumplimiento en el reino filial, viviendo su matrimonio como hijos de Dios Padre, es decir, como hermanos?

0.4.- ¿Matrimonio entre hermanos? Desde muy temprano se difundieron infundios acerca de los cristianos, nacidos de una noticia tergiversada acerca de las celebraciones de sus misterios. De la Eucaristía hacía la leyenda negra anticristiana un banquete de antropófagos donde se comía carne y se bebía sangre humana, como en el banquete de Tiestes. Del matrimonio cristiano hacían una unión incestuosa entre ‘hermanos’. De lo que podemos deducir que se oía a los esposos cristianos llamarse ‘hermano, hermana’, el uno al otro, de lo que se infería el incesto. Por lo visto, entre los esposos cristianos el hecho de ser ‘hijos de Dios’ y por lo tanto ‘hermanos’, estaba en el primer plano de la conciencia y del trato mutuo, y gobernaba su relación vincular como el marco de comprensión de la naturaleza mística de su esponsalidad misma. De estas acusaciones fueron víctimas por parte de sus esclavos no cristianos algunos mártires La común condición filial de los esposos cristianos introdujo entre ellos, entre otras novedades, una conciencia muy fuerte de fraternidad, es decir de común filialidad respecto de Dios Padre y de mutua condición de hermanos. Justino en su Diálogo con Trifón se hace eco de esos rumores «Si es que también vosotros creéis que nos comemos a los hombres y que, después del banquete, apagadas las luces, nos revolcamos en ilícitas uniones» .

PASOS DE NUESTRA EXPOSICIÓN
0.5.- Vamos a observar, primero, cómo San Pablo intenta levantar gradualmente a los paganos de Corinto convertidos a la fe cristiana, hacia un nivel matrimonial cristiano. Pablo esboza un proceso con sus pasos definidos. A continuación consideraré la carta a los Gálatas. Aunque san Pablo no se ocupa en esta carta del tema matrimonial, sin embargo, en esta carta, al ocuparse de la Antigua y la Nueva Ley, marca netamente las diferencias entre una y otra. Y para ello recurre a la tipología de dos mujeres en la vida de Abraham: Agar la esclava y Sara la libre.
0.6.- Esta tipología nos muestra dos modelos de relacionamiento varón-mujer.

A) Uno interesado, que se vale de la mujer en clave de utilidad, como medio para obtener un hijo. Pero que también, de parte de la mujer (Agar la esclava) produce una arrogancia y empoderamiento de un rol de esponsalidad apoyado en la prestación del hijo. No en el fundamento del amor esponsal.

B) El otro, es el del amor a la esposa por sí misma, independientemente de toda otra prestación que la de la amistad, aun cuando no sea capaz de dar hijos a su esposo por ser estéril.

Estos dos modelos antagónicos tienen un paralelo en el antagonismo de Caín y Abel, según lo vemos en el Targum Neophyti del Génesis.

0.7.- Por último consideraré el modelo esponsal según la carta a los Efesios. Allí expone san Pablo cuál es la meta mística de la caridad matrimonial cristiana, poniendo como modelo de esposo a Cristo y como modelo de esposa a la Iglesia.
Los fieles de Éfeso fueron la comunidad de fe cristiana más madura, a la que pudo san Pablo exponerles explícitamente el modelo del matrimonio místico cristiano entre un hijo de Dios y una hija de Dios, entre un hombre y una mujer nuevos.
Los cristianos de Éfeso, gracias a la prolongada estadía de Pablo en esa ciudad y a su constancia en la instrucción diaria a los fieles, habían alcanzado ya una experiencia cristiana más profunda. Los efesios podían alcanzar a vivir la Gracia mística matrimonial cristiana, en su plenitud.
En efecto, el matrimonio cristiano es un nuevo tipo de matrimonio que puede llamarse con todo derecho: matrimonio místico. Donde la carne, sanada por la gracia de las heridas del pecado original, se convierte en sacramento eficaz de la unión espiritual de los esposos. Puede decirse que el matrimonio es un sacramento de sanación y de santificación.

Tres lugares, tres situaciones,
tres etapas de sanación y santificación matrimonial

0.8.- La primera carta a los corintios, y las dirigidas a los gálatas y a los efesios, reflejan tres situaciones sociales, culturales, religiosas. Cada situación es una coyuntura pastoral distinta.
Pero la diferente situación de Corinto, Galacia y Éfeso, más allá de su realidad histórica peculiar de cada una, simbolizan o representan de algún modo, de manera típica, las etapas de un proceso por el que de una manera u otra pasa todo matrimonio, todo el proceso histórico particular de cada relacionamiento entre el varón y la mujer. Porque las consecuencias del pecado original en el varón y la mujer son las mismas en todos los tiempos, razas y culturas.

Tres casos y un proceso de progresión por etapas
0.9.- Vislumbro, a través de las tres cartas, un proceso desde el matrimonio carnal hacia el matrimonio espiritual de los hijos de Dios. Puede decirse que todo matrimonio humano real y concreto, de alguna manera u otra, está en alguna de estas etapas, y puede pasar de una a otra, rumbo a su modelo perfecto.

Corinto, Galacia y Éfeso muestran esas tres diversas situaciones, las cuales pueden ordenarse como etapas de un proceso universal de sanación por la gracia. Tres formas de la interrelación esponsal humana que permiten observar pasos por los cuales, esa cultura del matrimonio — nueva en la historia de la Humanidad -, fue elevando a los esposos cristianos a una meta mística: el gran misterio de la unión de Cristo y su Iglesia.

0.10.- CORINTO se corresponde con la etapa inicial de purificación o vía purgativa que debe elevarse desde la lujuria a la castidad.
GALACIA se corresponde con la situación de la iluminación espiritual que debe pasar de la búsqueda de la propia gloria (vanagloria) a la glorificación de Dios por la humildad y la obediencia.
ÉFESO se corresponde con la vía unitiva, el grado de vida espiritual donde se fusiona la voluntad del alma con la divina por la obediencia filial, y en el matrimonio se fusionan las dos voluntades con la divina y por lo tanto entre sí.

0.11.- Abro aquí un paréntesis para hacer notar que ese nuevo modelo esponsal, cuyo surgimiento observamos a través de las cartas de san Pablo, se fue haciendo también cultura social, a lo largo de la historia de la Iglesia, Nación santa de los hijos de Dios. La Madre Iglesia católica dio a luz en la Historia un nuevo tipo de varón y un nuevo tipo de mujer y, por lo tanto, se estableció a partir de entonces y fue creciendo a lo largo de los siglos un nuevo tipo de matrimonio. Me refiero al caballero y a la dama.

El Caballero y la Dama
Estos dos arquetipos humanos constituyeron dos modelos e ideales aún para los más humildes y sencillos. Ellos pueblan durante siglos el imaginario de generaciones y generaciones que, desde niños, escuchan cuentos de príncipes y princesas, y se ven a sí mismos reflejados en esos modelos de nobleza de alma que lucha con dragones y brujas malas y vive entre hadas buenas o bien entre hadas hermosas pero perversas.

0.12.- A lo largo de la vida de la Iglesia, culminando en la Edad Media, fue surgiendo y consolidándose ese nuevo tipo de hombre y mujer, que fueron el caballero y la dama.
El caballero y la dama son una creación católica, contra la cual reaccionaría después la cultura posmoderna iluminada. De alguna manera ese modelo queda como ridiculizado o atacado. Pero fue un modelo creado por el catolicismo.
El caballero, modelo del varón noble de alma, que era capaz de morir por hacer justicia, que ofrecía y arriesgaba la vida por defender a los pobres y oprimidos, y estaba dispuesto a sacrificarse por amor de caridad. Todo ello en homenaje de amor a la dama.

0.13.- En tiempos anticatólicos como el actual, sigue siendo necesario, y lo es más que nunca, nutrir el alma de nuestros niños pequeños con el ideal caballeresco. Nuestro tiempo tiene necesidad de caballeros. No ya a lo Quijote, con lanza y coraza, sino, hijos de Dios capaces de sufrir por la justicia y de defenderla a su propia costa, riesgo y mensión. El ideal caballeresco, en lo que tiene de raíz e inspiración cristiana es una figura mística de validez perenne. Y también, paralelamente, es fuente perenne de inspiración el tipo humano de “la Dama” de, la Beatriz de la Divina Comedia y la Vita Nuova del Dante.

0.14.- Parece superfluo señalar que ese modelo se encuentra hoy amenazado de olvido entre nosotros, combatido para su abolición en forma de un genocidio y etnocidio tan secretamente planificado cuanto implacablemente procurado. En curso por violentas irrupciones de la anti-cultura y por hipócritas mecanismos de reemplazo.

El modelo cristiano está en estado de represión y en franco receso debido a ese ataque geno-etno-memoricida que quiere borrar de la tierra hasta los apellidos, es decir la descendencia misma. Hasta el punto en que sea lícito preguntarse si las charlas de preparación al matrimonio, tal como por lo general se practican hoy, bastan para paliar los efectos desastrosos del embate.

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